30 de diciembre de 2019 17:52

Comerciantes de monigotes piden control de venta informal en Quito

Comerciantes de monigotes de La Carolina, en el norte de Quito, piden que las autoridades más control de mercaderes informales en las principales calles de Quito. Foto: Diego Bravo/ EL COMERCIO

Comerciantes de monigotes de La Carolina, en el norte de Quito, piden que las autoridades más control de mercaderes informales en las principales calles de Quito. Foto: Diego Bravo/ EL COMERCIO

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Redacción Quito
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Los comerciantes de monigotes de La Carolina, en el norte de Quito, piden que las autoridades intervengan. Este lunes 30 de diciembre del 2019 hubo una afluencia mediana de gente en los parqueaderos del parque. Cecilia Achig, presidenta de la Asociación Diego de Almagro, indicó que sus colegas todavía no han podido recuperar la inversión que realizaron.

Achig acotó que la presencia de mercaderes informales en las principales calles y avenidas de Quito les ha perjudicado porque la gente prefiere comprar monigotes en la vía pública y no ingresa a los sitios autorizados. Pidió al Municipio que realice controles. “Nosotros pagamos impuestos porque trabajamos aquí desde hace 38 años”.

Allí, la figura más barata costaba USD 5 y la más cara superaba los USD 100. Si alguien quería hacerse una foto con uno de los monigotes, debía pagar USD 0,50. La dirigente esperaba no quedarse con la mercadería como ocurrió el año pasado y en el 2017 cuando llovió. “Con recuperar lo invertido me conformo”.

Lo mismo opinó María Simbaña, quien gastó USD 1000 en traer las figuras de cartón y papel desde Guayaquil. Le preocupa que poca gente se ha acercado a comprarles y apenas vendió una por la mañana.

Comerciantes de monigotes de La Carolina, en el norte de Quito, piden que las autoridades más control de mercaderes informales en las principales calles de Quito. Foto: Diego Bravo/ EL COMERCIO

Comerciantes de monigotes de La Carolina, en el norte de Quito, piden que las autoridades más control de mercaderes informales en las principales calles de Quito. Foto: Diego Bravo/ EL COMERCIO

En el norte de Quito, la venta de monigotes se distribuye por diferentes sectores, como el redondel de la Plaza Artigas, la Coruña y sus intersecciones con la Orellana y San Ignacio. También en la av. 6 de Diciembre y Naciones Unidas; Portugal y Eloy Alfaro. Lo mismo en la entrada al barrio La Vicentina, frente al polideportivo Bruno Frixone Franco, y en la Mariana de Jesús y América.

200 metros más abajo del último punto, los vendedores ocuparon cinco cuadras desde la Luis Mosquera Narváez hasta la Bartolomé de las Casas. Allí, a partir de las 08:30, cientos de muñecos, caretas y demás accesorios fueron colocados sobre las aceras y muros para exhibirlos a los transeúntes.

Los 47 comerciantes que trabajan en ese sector pertenecen a la organización 31 de Diciembre. “El pasado viernes (27 de diciembre) las ventas fueron buenas, pero disminuyeron durante el fin de semana. Vendí unos 15 muñecos, no ha sido como el 2018. Esperemos que esto mejore”, manifestó Johana García.

Las figuras más baratas valían USD 3 y las más caras superaban los USD 50. Representaban a personajes como Superman, Mazinger Z, El Chavo del 8, el Hombre Araña, Capitán América, entre otros.

Mercaderes de monigotes los ofertan en el parque La Carolina, en el norte de Quito. Foto: Diego Bravo/ EL COMERCIO

Mercaderes de monigotes los ofertan en el parque La Carolina, en el norte de Quito. Foto: Diego Bravo/ EL COMERCIO

Jacqueline Guachamín también se quejó de las bajas ventas. “Creo que la situación mejorará durante la noche del 31 de diciembre, siempre ha sido así”. Hizo un llamado a la gente para que se acerque a la América y apoye a los comerciantes minoristas.

También hubo gente que buscaba lo más barato. Luis Imbaquingo adquirió dos caretas de cartón para él y su sobrina en los quioscos montados en la calle. No lo hizo en el Palacio de la Careta por los altos precios. Aseguró que en momentos de crisis económica no se puede comprar cosas caras.

Sin embargo, decenas de personas se acercaron a ese establecimiento, fundado hace 44 años, para conseguir una máscara. Leonardo Baño se probó una de Frankenstein valorada en USD 25. “Es la primera vez que vengo a ver una y quiero lucirla junto a mi familia para la reunión que realizaremos en Quitumbe, la noche del 31”.

“La que más se vende es la del payaso It, Demon y el Grinch”, dijo la propietaria del almacén, Gloria Escobar.

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