5 de diciembre de 2019 18:17

La competencia de coches de madera se realizó bajo la lluvia en la avenida Martha Bucaram, en el sur de Quito

La lluvia que cayó en la zona no fue impedimento para convocar a más de 1 000 espectadores,

La lluvia que cayó en la zona no fue impedimento para convocar a más de 1 000 espectadores. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

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Diego Bravo
Redactor (I)

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En la avenida Martha Bucaram de Roldós de la ciudadela Ibarra, en el sur de Quito, se realizó la carrera de coches de madera a las 15:00 de este jueves 5 de diciembre del 2019. En el evento participaron 30 pilotos provenientes de diferentes puntos de la capital.

La lluvia que cayó en la zona no fue impedimento para convocar a más de 1 000 espectadores, quienes se ubicaron detrás de las vallas protectoras para disfrutar del espectáculo. Unos se cubrieron con ponchos de plástico y otros utilizaron paraguas.

La carrera se desarrolló en cinco mangas. Óscar Ayala, de 26 años, se proclamó campeón y recibió un cheque de USD 500 como reconocimiento. “Dedico este título a mi hijo, Jordi. El trofeo estará en su habitación”, dijo.

Secuencia de una caída durante la carrera de coches de madera en la ciudadela Ibarra. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO


Tras cruzar la línea de llegada, lo primero que hizo Ayala fue buscar a su niño para abrazarlo y llevarlo al podio. También recibió una canastilla con productos navideños.

Ana Caiza, de 30, obtuvo el segundo lugar. Asegura que pertenece a la familia Valencia, cuyos integrantes han participado desde 1970 con éxito en las carreras.

“No es la primera vez que compito. En el 2008 gané un título. Este logro es para mis hijas, de 10 y 5 años”, contó. A su criterio, la lluvia le puso más emoción al evento. Recibió un cheque de USD 300 como premio.

Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO


Es admiradora del piloto alemán de fórmula uno, Michael Schumacher. “A ratos, cuando estoy en la pista, imagino que me encuentro en un Gran Premio de ese deporte tuerca. Siento mucha emoción y adrenalina”, señaló.

Cristian Espinoza, de 20 años, quedó en tercer puesto. Contó que no ha competido desde hace cuatro años en los coches de madera y es la primera vez que lo hace bajo la lluvia. Al igual que sus contrincantes, dedicó su logro a sus papás. Los organizadores de la competición le entregaron USD 200.

Ellos tratarán de competir mañana a las 12:00 en la última carrera que se realizará en la avenida Manuela Cañizares, en el sur de la capital.

Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

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