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Los cantones Chone y Pichincha en alerta

Redacción Manta

En  Manabí, dos de los 22 cantones están declarados en emergencia debido a las inundaciones  ocasionadas por  las lluvias torrenciales.
Varios recintos y parte de las zonas urbanas de Chone, en el  norte de la provincia,  desde ayer al mediodía están inundadas.

El alcalde  de Chone, Ítalo Colamarco, explicó que la acción pretende disponer de los recursos económicos  de manera urgente y así atender a los damnificados que  todavía no son  cuantificados

Cerca de las 13:00 de ayer, la zona urbana de ese cantón fue inundada por el desbordamiento de los ríos Mosquito, Garrapata y Grande.

Por eso, la Municipalidad habilitó  siete albergues. Hasta allí se dirigen quienes han sido afectados por los desbordamientos y tienen sus casas anegadas.

“Ya esperábamos esto. Más de 10 horas de lluvias continuas ocasionaron la crecida de los ríos. La correntada también  viene de las partes altas y los cauces se desbordan. El agua cruza por media ciudad”, señaló  Zambrano del barrio Aray (Chone).

En el cantón Pichincha, en el sureste de la provincia,  la  emergencia se decretó debido a la mala calidad del agua para consumo humano.
 
Las crecientes del río Peripa dañaron los acueductos de la red sanitaria y el líquido se contaminó con heces fecales. Un análisis solicitado por Nelson Suárez, director del Centro de Salud del cantón Pichincha, al Instituto de Higiene Izquieta Pérez, confirmó que el líquido  tiene altos niveles de coliformes fecales.

Mientras eso sucede en Pichincha, en el cantón Tosagua, los deslizamientos de tierra, a los lados de la vía que conduce a Chone, provocaron más de un susto.

Un deslizamiento de tierra cubrió parte de la casa de la  familia Rodríguez. En ese momento se  hallaban cuatro niñas.

Por fortuna, ellas no fueron alcanzadas por los escombros ni por el lodo. Se salvaron de milagro, según los vecinos.

Sin embargo, el inmueble, de ladrillo, zinc y caña guadúa, quedó destruido, pues las paredes cedieron por el peso del lodo y los  palos que descendieron del talud contiguo. Los vecinos de la familia ayudaron a rescatar a las niñas y salvaron algunos bienes.

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