30 de September de 2009 00:00

Camales clandestinos contaminaban el río...

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

Redacción Últimas Noticias

El sufrimiento de los moradores del barrio Ciudadela El Ejército, en el sur de Quito, solo terminó cuando un Vecino Reportero decidió denunciar a través de Últimas Noticias. Las autoridades, cuya ausencia había sido evidente, solamente actuaron cuando la información apareció en el Diario.

La ciudad se escandalizó cuando se enteró de que en Quito había un río de sangre, pero quienes vivimos en la Ciudadela El Ejército no. Es que ya estábamos acostumbrados a la imagen grotesca de las aguas al rojo vivo y al olor penetrante a vísceras.

¿Cómo no? Si pasando un día veíamos que las aguas que cruzan la quebrada Calicanto, en el sur de la ciudad, mutaban  de cafés a un marrón oscuro y terminaban en un rojo sangre, como de tinta de esfero. Durante más de  ocho años tratamos de solucionar este problema solos.

¿Por qué está aquí?
Su historia. Fue el vecino reportero que denunció este problema en agosto de 2008.     
Su punto de vista. Si no hubiese sido por el apoyo de los medios de comunicación, y por la libertad de investigar el tema, el problema de esta comunidad no se hubiese  solucionado. Pero hay que estar pendientes para que la obra se concrete.

Sabíamos que los días en los que el río se manchaba eran los mismos en los cuales el Camal Metropolitano faenaba su ganado: los lunes, miércoles y viernes.  Además, el problema empezó cuando ese centro de faenamiento fue traído hasta este sector. Pero ¿quién iba a creernos?

Ese río se convirtió en nuestra herida. Sangraba, y nos dolía. El barrio apestaba, los niños no podían jugar en el parque porque los granos en su piel y problemas respiratorios aparecían.

De todo esto tenían conocimiento las autoridades. Antes de denunciar en ÚLTIMAS NOTICIAS fuimos a Vida para Quito, a la Emmap, a la Administración Zonal Quitumbe y nadie nos tomó en serio. Eso hasta que decidimos convertirnos en vecinos reporteros, y el 19 de agosto de 2008 lo denunciamos en el Diario y, como por arte de magia, todo empezó a cambiar.

Los vecinos no lo podíamos creer. Al día siguiente de la publicación las autoridades nos llamaron para hablar del tema, y el resto de medios empezó  a llegar. Radio, prensa y televisión nos visitaron. Nos  hicimos famosos, pero lo verdaderamente importante era solucionar el problema.

Obviamente, la autoridad en un inicio trató de negarlo. Era una lucha de David contra Goliat, nuestra palabra contra la de ellos, pero las fotografías que publicó el Diario fueron nuestra arma. El piedrazo fue aventado, y  al Municipio no le quedó  otra que asumir su responsabilidad y ayudarnos a solucionar el problema.



Dijeron que las fotos habían sido alteradas. Cómo se nota que ellos (las autoridades) nunca nos habían visitado
Marco Clavijo
Pdte. barrio Ciudadela El EjércitoSegún nos contó la periodista que manejó la nota en el Diario, hasta dijeron que las fotos habían sido alteradas, que el color rojo había sido intensificado. Cómo se nota que ellos hasta ese momento nunca nos habían visitado. Nada fue fingido. Los testimonios, los colores, los olores… Aquella era nuestra realidad.

Inmediatamente empezaron los ofrecimientos. Eso no era nuevo para nosotros. La diferencia era que ahora ÚLTIMAS NOTICIAS también presionaba. Hicieron el seguimiento del caso, visitaron el Camal Metropolitano, creo que hablaron  hasta con el Alcalde de ese entonces.

Pasó una semana. El jueves 25 de agosto de 2008 el Municipio llamó a una rueda de prensa pues ya habían encontrado a los supuestos culpables: los camales clandestinos de pollos que hay en La Ecuatoriana.  Según la autoridad, ellos ya conocían el problema, pero no los clausuraban. Yo me pregunto: ¿de qué servía entonces que lo hayan sabido?

La verdad nosotros no les creímos mucho. Se hubiesen necesitado miles y miles de aves al día para pintar todo el afluente. Pero se logró que la administración capacitara  a los dueños de los mataderos de pollos y chanchos.

Un mes después de la denuncia los trabajos empezaron. La Emmap empezó a dar tratamiento a las aguas, mientras el río, ‘milagrosamente’, se dejó de teñir.

Queremos que la actual administración no olvide terminar de sanear las aguas del río completamente. No queremos que el rojo sangre regrese y el olor empeore. ¿Qué hubiese sido de nosotros si el Diario no nos hubiese ayudado? Seguramente aún tendríamos que soportar el raro fenómeno de tener un río ‘camaleón’.

La autoridad habría podido exigir que no se publique nada más

Artículo 6.- Obligaciones del afectado y los medios de comunicación antes de emitirse resolución.- Cuando el afectado por una información u opinión emitida por los medios de comunicación social, ejerciere una acción administrativa o judicial para la reparación de sus derechos afectados o para el cumplimiento de la rectificación o réplica, ni el medio ni el afectado podrán referirse a la materia de la controversia mientras esta no se resuelva. Proyecto de ley de comunicación
del asambleísta Rolando Panchana

Nuestro código de ética

Sobre el manejo interno de la información periodística y publicitaria:

- Toda la información obtenida por el personal de Redacción del Grupo EL COMERCIO (GEC) no debe revelarse, antes de ser publicada, a ninguna persona ajena al GEC , incluidos colegas, amigos o familiares.

- Tampoco se puede divulgar el nombre del autor o los autores de la información generada por los medios del Grupo.

- Está prohibido el uso de noticias, informaciones o publicidad, próximas a publicarse, como fundamento para posibles decisiones económicas personales.
Ningún funcionario con conocimiento previo podrá comprar o vender bienes o valores antes de que se publique la información.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)