Áñez suma otra demanda por asumir la presidencia del Senado boliviano en 2019

La expresidenta interina de Bolivia Jeanine Áñez (c) es trasladada el 20 de marzo del 2021, a otra prisión, en La Paz (Bolivia). Foto: EFE

La expresidenta interina de Bolivia Jeanine Áñez (c) es trasladada el 20 de marzo del 2021, a otra prisión, en La Paz (Bolivia). Foto: EFE

La expresidenta interina de Bolivia Jeanine Áñez (c) es trasladada el 20 de marzo del 2021, a otra prisión, en La Paz (Bolivia). Foto: EFE

El gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS) presentó una nueva demanda en contra de la expresidenta transitoria de Bolivia Jeanine Áñez acusándola ahora de haber asumido de forma supuestamente irregular la presidencia del Senado en 2019.

La denuncia fue presentada por el presidente del Senado, el oficialista Andrónico Rodríguez, y la bancada del partido gubernamental estará atenta a las investigaciones y acciones de la Fiscalía sobre el caso, dijo a los medios el senador William Tórrez.

“Esperamos que en poco tiempo tengamos resultados respecto de esta denuncia formulada en contra de la exsenadora Jeanine Áñez”, señaló Tórrez.
Rodríguez informó en la víspera que hace unos días presentó ante el Ministerio Público una denuncia contra Áñez por haberse “autoproclamado” presidenta del Senado, la Asamblea Legislativa y el país vulnerando, según dijo, la Constitución y el reglamento del Senado.

Por ello, el MAS la acusa ahora de los supuestos delitos de anticipación o prolongación de funciones, atribuirse los derechos del pueblo, resoluciones contrarias a la Constitución y las leyes, sedición, seducción de tropas y conspiración.

“Bajo ninguna circunstancia, ningún escenario, la señora Áñez pudo haberse arrogado la presidencia del Senado”, dijo Rodríguez, según un comunicado del Senado.

El oficialista sostuvo que lo máximo que Áñez debió hacer fue convocar a una sesión parlamentaria para cubrir los vacíos que quedaron en la directiva de la Cámara de Senadores “y, de esa manera, llegar a la sucesión constitucional”.

Rodríguez sostuvo que “es necesario sentar precedente para que esto nunca más suceda”.

El exsenador del MAS Omar Aguilar reveló recientemente en una entrevista con el diario Página Siete que cuando el entonces presidente Evo Morales dimitió, todos los legisladores de ese partido recibieron instrucciones de renunciar a sus cargos.

Crisis y procesos 

Morales renunció a la Presidencia boliviana el 10 de noviembre de 2019 denunciando que fue forzado por un supuesto golpe de Estado, en medio de protestas ciudadanas y denuncias de un presunto fraude electoral a su favor en los fallidos comicios de octubre de ese año, luego anulados.

Bolivia estuvo sumida en un vacío de poder durante dos días, ya que con Morales también renunciaron todos los que constitucionalmente podían sucederlo, hasta que la entonces segunda vicepresidenta del Senado Jeanine Áñez asumió la Presidencia interina tras activar un mecanismo de sucesión que contó con el visto bueno del Tribunal Constitucional.

Áñez y dos de sus exministros están en prisión desde hace más de un mes por el caso llamado “golpe de Estado” que se inició a instancias de una denuncia de una exparlamentaria del MAS sobre la crisis de 2019.

Además, el Gobierno de Luis Arce presentó en marzo ante la Fiscalía cuatro “proposiciones acusatorias” contra la exmandataria transitoria por acciones que asumió durante su Gobierno y que podrían derivar en juicios de responsabilidades ante el Parlamento.

Expertos jurídicos han advertido de una violación de los derechos de Áñez como expresidenta, ya que si un exgobernante ha cometido algún delito, las normas indican que se le debe instaurar un juicio de responsabilidades, proceso al que fue sometido incluso el fallecido dictador militar Luis García Meza.

El oficialismo ha justificado las demandas contra la exmandataria ante la justicia ordinaria al asegurar que se la procesa en su calidad de exsenadora, calificando en todo momento a su gestión como un “gobierno de facto” y también inició procesos contra varios de sus exministros.