22 de August de 2009 00:00

Entre blancos, naranjas, lilas, verdes y azules

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

Redacción Construir 

Las paredes son las áreas más grandes  y la primera vista de una casa. Así que no es una sorpresa que deben ser incluidas en todo trabajo de decoración y redecoración de la casa.
 
El concepto  decorativo, explica la decoradora y jardinera Savita Wack,  es crear  armonía, ritmo y movimiento en las paredes.
Wack explica que  esta armonía   se logra por medio de una proporción de 70, 20 y  10% entre los colores de las paredes, los muebles y los accesorios.

En toda armonía dice Wack, se consideran tres colores. Primero es el color dominante o principal, cual se encuentra en la mayor proporción (70%). El segundo es el tónico o el estimulante,  el cual se utiliza como contraste del
color principal (20%). 

El tercero es el  color  mediador. Como se entiende, continúa Wack, es el mediator y conciliador, y  se relaciona con el color dominante y el tónico (10%).

Hay  mucha gente que teme el salto del blanco tradicional a otros tonos más atrevidos, que son los que marcan la tendencia actual, especialmente en los jóvenes.

No obstante, explica la arquitecta María Varela, utilizar el blanco no es un error. Este es un color  que nunca pasa de moda.  El  blanco es  un color dominante por naturaleza: por simplicidad, pureza y elegancia. las paredes blancas  son muy apreciadas por su versatilidad  de poder combinarse  con cualquier miscelánea decorativa.

No obstante, los tonos audaces y fuertes se usan cada día con mayor asiduidad, explica Varela.

El secreto de la elegancia  es ser consecuente y no mezclar muchos tonos, dice Wack.  Se puede emplear el blanco en toda su variedad de 44 tonos entre ellos beige y  arena. El blanco complementa los  muebles de madera o bambú y  otros materiales naturales.
 
Los colores   de los muebles pueden ser ocres o  tierras como  café, negro y canela,  lacados o pintados en tonos oscuros o livianos.
 
Si usted prefiere la informalidad y la irreverencia inclínese por los tonos audaces. Rojos, escarlatas, azules de Prusia son los más indicados, aclara Varela. Solo debe tener una cosa en consideración: no  pinte más que una pared de esa tonalidad. El resto de paredes decórelas con tonos más suaves, para que atemperen la estancia y la alcoba no se vuelva un manicomio.

El complemento cromático también puede darse por la utilización de muebles de tono más suave y menos estridente.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)