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Austria intenta frenar la cepa sudafricana tras semanas de pasividad

Un paciente de coronavirus atendido en un hospital europeo

Un paciente de coronavirus atendido en un hospital europeo

Un paciente de coronavirus atendido en un hospital europeo. Foto: EFE

Austria aplica desde este viernes, 12 de febrero del 2021, restricciones a quienes salgan de la turística región alpina de Tirol -donde se localiza el mayor brote de Europa de la cepa sudafricana- mientras arrecian las críticas al Gobierno por no haber actuado antes por intereses políticos y económicos.

El canciller conservador, Sebastian Kurz, anunció el martes que a partir de hoy será necesario presentar un test negativo de coronavirus para cruzar al resto del país desde esa región de 750 000 habitantes, un popular destino para esquiar que limita con Alemania, Italia y Suiza.

Alrededor de un millar de policías y militares vigilarán las restricciones, y quien las incumpla será sancionado con 1 450 euros.

Más resistente a la vacuna

En Tirol se han confirmado casi 300 casos de esa cepa, más contagiosa y frente a la que algunas vacunas resultan menos eficaces, con el foco más importante en el distrito de Schwaz, cerca de Innsbruck.

La tendencia en los contagios en Tirol y en toda Austria es a la baja, con unos cien casos por 100 000 personas en una incidencia a siete días, pero se teme que la mutación pueda cambiar la situación.

El Gobierno anunció las restricciones el martes después de que el día anterior se limitara a desaconsejar el desplazamiento a Tirol, al mismo tiempo que escuelas, tiendas, museos y servicios como peluquerías reabrían en el país tras un cierre de seis semanas.

“La variante sudafricana representa un enorme desafío. Los primeros estudios muestran que la vacuna de AstraZeneca es mucho menos eficaz con la mutación sudafricana”, advirtió Kurz.

“Y eso es un gran problema, porque el 50 %, o casi el 50 %, de las vacunas que llegarán a Austria hasta el verano son de AstraZeneca“, agregó.

Pese a ese dato, el Ejecutivo sólo actuó después de un alud de críticas de la oposición y de los epidemiólogos, además de políticos de Alemania, con un alto cargo de la CSU, el influyente partido conservador en el poder en Baviera, tildando de “irresponsable” al Ejecutivo de Viena.

El Gobierno regional de Tirol, en manos del Partido Popular (ÖVP) de Kurz, también se resistió en principio a las restricciones, pero el lunes decidió fortalecer los controles de las medidas de seguridad y fijó el requisito de una prueba de antígenos antes de usar teleféricos y remontes.

Los populares austríacos han liderado el Gobierno de Tirol ininterrumpidamente desde 1945, y en las elecciones de 2019 tuvieron el 45,8 % de los votos, frente al 37,4 % a nivel nacional.

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