29 de diciembre de 2019 11:59

Los años viejos y las viudas se alistan para el 31

Los ganadores optarán por premios económicos. Foto: Vicente Costales / ELCOMERCIO

Los ganadores optarán por premios económicos. Foto: Vicente Costales / ELCOMERCIO

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Yadira Trujillo
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La Diablada es el tema que los artistas del Centro Cultural La Marín eligió para participar este fin de año en el Festival de Años Viejos que se realiza en la avenida Amazonas (sector La Mariscal). 

Desde la creación, ellos quieren hacer una crítica a la realidad política por la que atravesó este año el país. Para eso se inspiraron en un cuadro de la Compañía de Jesús, cuyos principales protagonistas son los diablos. En la exhibición del martes, 31 de diciembre del 2019, esos personajes llevarán mensajes de reflexión, relacionados con el paro de octubre.

Doris Bolagay, integrante del colectivo La Marín, asegura que no están a favor de ninguna corriente política, así que decidieron criticar a la práctica en su conjunto, por medio del arte. Su compañero Fabián Lucero señala que por eso eligieron los diablos, que dieron trayectoria histórica y política al país.

Mensajes como “chukshi carajo de Quito”, acompañan el diseño que será parte de las obras de La Mariscal. También se observarán rostros de políticos conocidos, ardiendo en una paila, con el mensaje “estos nunca más”.

Los artistas están dejando todo a punto para que desde las 03:00 del martes comiencen a armar la obra en la Amazonas. Usan cartón, papel, madera y esponjas para plasmar su mensaje.

Desde la creación, quieren dar una crítica a la política que atravesó el 2019. Foto: Vicente Costales / ELCOMERCIO

Desde la creación, quieren dar una crítica a la política que atravesó el 2019. Foto: Vicente Costales / ELCOMERCIO

El Centro Cultural La Marín participa en el festival por más de 10 años, y por tercer año consecutivo elige la sátira política como parte de su temática. Esto les dio el tercer lugar en el 2017 y el segundo, en el 2018.

La sal quiteña es característica del Festival de Años Viejos. En esta ocasión, el Municipio de Quito, a través de la Zona Especial Turística La Mariscal, llevará a cabo el evento desde las 10:00 hasta las 18:00, por la avenida Amazonas, entre la Patria y Colón.

Participarán 16 alegorías, de las cuales tres ganarán premios económicos. Las autoridades invitadas recorrerán cada una como jurados del evento y decidirán cuáles serán las mejores. Los asistentes podrán disfrutar de espectáculos musicales a cargo de orquestas nacionales e internacionales.

Por tercer año, el artista Luis Fonseca también se prepara con su obra gigante para el festival, tras obtener el premio del público en el 2018. Este año trabaja en una réplica del Baile de las ratas, un cuadro que data aproximadamente de 1600 y que lo inspiró para hablar de la codicia ecuatoriana.

Ninguna institución pública, asegura el artista, se ha salvado de la corrupción. Así que para representar ese estado de la sociedad, Fonseca utilizó estructuras de madera con esponja y acrílico para pintar.

Fonseca explicó que, además, su monigote tiene una atmósfera amerindia, ya que cuenta con un sol de hojas de choclo y un jaguar pequeño que sale a desear un feliz 2020, pidiendo que no se mienta y tampoco se robe al pueblo.

Los artistas se preparan para presentar sus obras. Foto: Vicente Costales / ELCOMERCIO

Los artistas se preparan para presentar sus obras. Foto: Vicente Costales / ELCOMERCIO

Fuera del festival de La Mariscal, los vecinos también preparan eventos para compartir la noche del 31 en comunidad. En Carcelén, por ejemplo, el grupo Granujas, organiza todo para una velada con las tradicionales viudas y los grandes monigotes que empezarán a quemar desde las 19:00.

Cristian González, miembro del grupo que nació en 1996, cuenta que buscan la unión entre familia y amigos. Para eso realizan cómicas coreografías, anuncios publicitarios de los locales del sector, concursos, animación, Dj en vivo, música, etc.

“Durante dos años consecutivos estamos con la finalidad de precautelar la seguridad de mascotas y niños con autismo, por eso le decimos no a la pirotecnia”, menciona González.

Unas 20 personas participan en la realización del evento para coordinar diferentes actividades. Para la noche se realizan de dos a tres monigotes grandes para la quema, que se extiende hasta las 00:00. Luego, los vecinos de Carcelén disfrutarán en familia con música y baile junto al calor de la candela del monigote.

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