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Cuatro alternativas de ahorro para la vejez

Las aseguradoras ofrecen seguros de vida con opción de recibir un fondo de jubilación. Foto: Galo Paguay / EL COMERCIO

Las aseguradoras ofrecen seguros de vida con opción de recibir un fondo de jubilación. Foto: Galo Paguay / EL COMERCIO

Las aseguradoras ofrecen seguros de vida con opción de recibir un fondo de jubilación. Foto: Galo Paguay / EL COMERCIO

El fondo de pensiones del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS)no es la única alternativa que tienen los trabajadores del país, como respaldo para una vejez sin dificultades económicas.

En el Ecuador existen, al menos, cuatro opciones de ahorro e inversión para la jubilación.

La primera alternativa es acumular los fondos de reserva a los que tienen derecho los afiliados al IESS en relación de dependencia, luego del primer año de servicio en una misma empresa y que equivalen al 8,33% de un salario mensual o a la doceava parte de un sueldo.

La tasa de interés que paga la entidad a aquellos afiliados que optan por ahorrarlos es del 6,75%. Para el retiro de hasta el 100% de los fondos y los intereses generados, los afiliados activos deben cumplir con al menos 36 aportaciones mensuales acumuladas.

Marco Proaño, experto en seguridad social, es partidario de que los fondos de reserva no se retiren antes de los 40 años, puesto que al acumularse los afiliados podrán tener mayor independencia económica en su vida pasiva. A su juicio, ni siquiera debería existir la opción de recibirlos mensualizados, sino que sean devueltos de acuerdo con la edad de la persona y de manera gradual.

El mercado asegurador privado ofrece planes de jubilación vinculados a seguros de vida. Esta es una segunda opción para garantizar ingresos para la vejez, puesto que los asegurados tendrán a su disposición un fondo de acumulación a una edad determinada. Estos fondos ofrecen un interés de al menos 3% anual.

La prima depende de tres factores: edad de contratación, monto del fondo que se quiere acumular y la edad en la cual se quiere recibir, explicó Patricio Salas, presidente de la Federación Ecuatoriana de Empresas de Seguros (Fedeseg).

Equivida es una de las firmas que cuenta con este producto, desde hace 12 años. “Es personalizado al estilo de vida, capacidad de pago e ingresos de la persona”, subrayó Carlos Román, gerente de Mercadeo.

Este plan se puede contratar luego de cumplir los 18 años. “Mientras más temprano, más económica es la prima”.

Una cliente de Equivida, de 40 años, está afiliada a este programa desde hace 10 años. Lo hizo con el fin de completar lo que recibirá de pensión del IESS.

Le preocupa que al momento de jubilarse, la entidad no cuente con los fondos suficientes. Aporta USD 100 al mes y a los 65 años recibirá USD 50 000 en un pago único, después de 35 años de aportes.

La compleja situación financiera del Seguro Social también es una preocupación para otro cliente de la firma de seguros. Además, dice, no desea convertirse en una “carga” para sus hijos y nietos. El fondo lo recibirá con 70 años de edad.

Una tercera alternativa es invertir en un mix de papeles en el mercado de valores. A largo plazo, una de las opciones más rentables es invertir en el patrimonio de una empresa, mediante la compra de acciones. El rendimiento es variable y depende del sector en el que se invierta.

“Lo mejor es arrancar con un monto alto de inversión”, aconsejó Ulises Alvear, titular de la casa Metrovalores. Con el tiempo, la persona puede hacer un plan de desinversión e ir vendiendo las acciones, según su necesidad y el precio, que varía según el mercado.

Los inversionistas reciben parte de las ganancias de la empresa, mediante dividendos anuales en efectivo o con más acciones (aumento de capital).

Una opción, menos rentable, pero también de menor riesgo o incertidumbre, es invertir en obligaciones corporativas, es decir, emisiones de deuda de empresas. En este caso el rendimiento es fijo. La tasa efectiva anual en el 2018 en obligaciones fue del 8,37%. Los valores de rendimiento no incluyen las comisiones que cobran las casas de valores.

Eduardo Argumedo, gerente comercial de la Bolsa de Valores de Quito, señaló que uno de los beneficios del mercado de valores es la diversificación, al poder invertir en diferentes títulos de la bolsa y si se trata de acciones, en distintas empresas. Recomendó ser asesorado por una casa de valores.

También es posible invertir en la bolsa a través de un fondo de inversión, con el que se logra una mayor diversificación.

Los fondos en el país solo invierten en renta fija, como certificados de depósito en banca o emisiones de deuda. “Es un sistema colaborativo para lograr mejores condiciones”, señaló Andrés Domínguez, director de Fideval, administrador de cinco fondos.

Y una cuarta opción en el país es comprar una vivienda y colocarla en alquiler, con fines de inversión. Para mayor rentabilidad, Jaime Rumbea, director de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Vivienda del Ecuador, recomendó hacerlo en una zona en desarrollo y asegurarse que produzca una buena renta con contratos a largo plazo.

El catedrático Luis Espinosa recordó que se deben tomar en cuenta las variantes del mercado inmobiliario y los gastos en mantenimiento.