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Los agricultores y ganaderos de Chimborazo y Bolívar recibieron ayudas

Una volqueta descarga los residuos de plantas de fréjol, que se entregarán en Chillanes para alimentar a las reses. Foto: cortesía del MAG

Una volqueta descarga los residuos de plantas de fréjol, que se entregarán en Chillanes para alimentar a las reses. Foto: cortesía del MAG

Una volqueta descarga los residuos de plantas de fréjol, que se entregarán en Chillanes para alimentar a las reses. Foto: cortesía del MAG

Los agricultores y ganaderos de Chimborazo y Bolívar están desesperados. La fuerte caída de ceniza del volcán Sangay ha dejado sin alimento a más de 20 000 reses y daños en los cultivos.

En Guamote, la afectación fue severa. Allí hay pastizales que continúan cubiertos con una capa de entre cuatro y cinco milímetros de ceniza gris. También hay cultivos de habas, arvejas, papas y otras hortalizas que estaban cerca de la floración y se perdieron.

Los agricultores tratan de salvar una parte de la siembra, pero solo los cultivos más resistentes podrían sobrevivir si se limpian, como el maíz y los pastos. Ellos quitan la ceniza de sus parcelas con cinco motobombas, entregadas por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) que expulsan aire o agua a presión.

“Tenemos miedo de perderlo todo y necesitamos ayuda del Gobierno. Gran parte de las chacritas ya no valen y no podemos recuperar la inversión, vamos a necesitar semillas para volver a sembrar”, dijo Juan Pilataxi, comunero de Pacun Ichubamba, una de las comunidades más afectadas.

En ese poblado viven unas 220 familias que dependen de la agricultura y la ganadería para subsistir. Ellos siembran hortalizas para la venta y el autoconsumo en las parcelas familiares, y en las zonas altas crían ganado lechero.

Según el MAG, la producción de leche aún no ha disminuido ni se han reportado reses intoxicadas, por ingerir pastos con ceniza, pero los primeros efectos podrían verse entre 10 y 15 días.

Por eso, los técnicos recorren las comunidades para revisar el estado de salud de los animales, también repartieron ensilaje y melaza, una sustancia dulce que además de alimentar al ganado ayuda a evacuar la ceniza del estómago de las vacas.

En San José del Tambo, en Chillanes (Bolívar), los productores están alarmados por la pérdida de pastos para sus 3 000 reses. Esa parroquia está ubicada en la zona subtropical de Bolívar.

En la finca de David Velasco, localizada a 5 minutos del centro parroquial, 70 hectáreas de pastos, plátano, cacao y yuca están cubiertas por una capa de 2 milímetros de espesor. Eso impide alimentar con normalidad a sus 60 reses.

“No hay pastos para alimentar a los animales, tratamos de limpiar, pero se acumula en otros lados. Han pasado cuatro días desde que cayó la ceniza y las reses comenzaron a bajar de peso”, dijo Velasco.

En ese poblado la distribución de rechazo de plátano a las familias que tienen ganado vacuno o caballar se iniciará hoy, 25 de septiembre del 2020. “Llegaron varias volquetas con rechazo de banano y de restos de fréjol cosechado, para alimentar al ganado.

Se entregarán algunas bombas de aire para limpiar”, dijo Edwin Segura, técnico del MAG.

Además, en el centro de Chillanes aún se mantiene la distribución del ensilaje que donó la Asociación de Ganaderos de la Sierra y Oriente.

El miércoles pasado llegaron 26 nuevas pacas que se distribuirán hoy a los dirigentes de las comunas de San Ramón, Balancela, Agua Fría, Rumipamba y La Mirán Alto.

Un informe del MAG detalla que en 40 de las 46 comunidades de la parroquia de San José de Tambo también hay 2 000 hectáreas de cacao de aroma que están cubiertas con el material volcánico.

Hay al menos 500 familias que subsisten de la agricultura que están afectadas. Cada semana ellos comercializan entre 200 y 300 quintales de cacao para la exportación.

Segura explicó que la afectación a las plantas de cacao es temporal, y que los agricultores están limpiando el polvo con bombas. “Las mazorcas no se dañan porque el fruto está adentro, protegido”.

Aunque en el caso del cacao que estaba florecido y tenía mazorcas pequeñas se está secando, pese a que se limpia. También hay daños en los cultivos de plátano y yuca.

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