24 de abril de 2020 00:00

Los agentes están expuestos a agresiones violentas en controles

En la av. Río Coca y Amazonas, la Policía controló ayer el uso del nuevo salvoconducto. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

En la av. Río Coca y Amazonas, la Policía controló ayer el uso del nuevo salvoconducto. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

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Redacción Seguridad

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Golpes en el rostro y patadas en el cuerpo. Ataques con palos y piedras. Heridos con picos de botella, cuchillos y hasta mutilaciones. Esas son secuelas de la violenta reacción que algunos infractores muestran cuando violan el toque de queda o la restricción vehicular, que están vigentes por la pandemia del covid-19.

Cinco días han pasado desde que Segundo Camacho, un cabo de la Policía, fuera agredido por dos personas que caminaban por la calle en horario restringido. Cuando hablaba con ellos fue impactado con un palo en el ojo derecho.

Ocurrió el domingo último en La Delicia, un sector del norte quiteño. Los agresores fueron detenidos y procesados por el delito de ataque o resistencia. De hecho, estos actos son procesados bajo esta figura penal, que sanciona a los responsables con cárcel de hasta cinco años, según la gravedad de los casos reportados.

El mismo día en que Camacho fue golpeado en Quito, en Cayambe (Pichincha) un hombre que bebía licor en la vía pública tomó un ladrillo y golpeó en la cabeza a un agente.

Otros dos, que también estaban ebrios, lo patearon en el estómago y rompieron la ventana del patrullero. Todo comenzó porque los uniformados pidieron que se retiraran a sus casas, pues bebían pese al toque de queda vigente.

Este Diario cruzó datos con las fuerzas del orden y conoció que la mayor cantidad de ataques los han sufrido los policías.

En la Policía existe un protocolo para judicializar a los implicados. Primero se levanta un parte, luego el afectado es trasladado a una casa de salud, mientrasque los aprehendidos son llevados a la unidad de flagrancia. Un representante del Departamento de Defensa Institucional plantea acusación particular.

Los agentes de Tránsito de Quito también han acudido a audiencias. Uno de los casos tratados fue el de Édgar Salazar, quien fue golpeado en la Ferroviaria, un barrio del sur de la ciudad. Un adulto fue procesado, al igual que un menor de 17 años, quien es señalado por la destrucción de bienes públicos pues durante el disturbio rompió la ventana de una camioneta de la Agencia Metropolitana de Tránsito.

La entidad dice que contabiliza cuatro casos. De su parte, el personal de la Agencia Metropolitana de Control registra enfrentamientos constantes con los informales.

En Guayaquil, el fiscal César Suárez formuló cargos en contra de una persona que agredió con un cuchillo a un policía que patrullaba el norte de la ciudad y vigilaba que se cumpliera el toque de queda.

El uniformado sufrió una herida en el brazo. Los sospechosos fueron denunciados por incumplimiento de decisiones legítimas y por la figura penal de ataque o resistencia.

En la vía a Daule, el16 de abril, un agente de tránsito quedó tendido en la vía luego que dos personas lo acuchillaran en la pierna y le lanzaran piedras.
Las FF.AA. también reportan este tipo de actos. En la ciudadela Modelo, en Portoviejo, dos hombres que se movilizaban en motocicleta, a las 22:30 del 17 de abril, atacaron a un militar con puñetes en el rostro y en el cuerpo.
Luego se fugaron. Gendarmes de la Unidad de Policía Comunitaria Los Cerezos fueron alertados y comenzaron a perseguir a los sospechosos. Finalmente fueron detenidos.

Control de los nuevos salvoconductos

La fuerza pública además ha tenido que enfrentarse a quienes hacen mal uso de los salvoconductos. Desde ayer rige el nuevo documento para particulares. En cambio, para las empresas la validez se extiende hasta el domingo 26.

Entre la mañana del martes y las 10:00 de ayer se emitieron 333 000 nuevos salvoconductos. La ministra de Gobierno, María Paula Romo, asegura que es una “reducción importante” en comparación con los anteriores permisos.
En Quito aumentó el control. Pero el norte lució como un día normal: lleno de autos. En Guayaquil también refuerzan los controles para hacer cumplir la restricción vehicular.

En cambio, los agentes de Santo Domingo de los Tsáchilas reportaron una reducción en la circulación vehicular.

En Ambato, el personal citó a 16 conductores de autos y motos en dos horas de operativo.

Algo similar ocurrió en Riobamba. Hasta el mediodía de ayer 23 de abril del 2020, la Dirección Municipal de Movilidad registró más de 50 sanciones a conductores. En la Mancomunidad de Tránsito del Norte, con cobertura en 15 cantones, hubo 36 operativos para controlar los permisos.

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