Lucas Bustamante (izq.) muestra las fotos a un nativo huaorani, en una jornada de turismo vivencial en el Oriente ecuatoriano. Foto: Cortesía Tropical Herping

Lucas Bustamante (izq.) muestra las fotos a un nativo huaorani, en una jornada de turismo vivencial en el Oriente ecuatoriano. Foto: Cortesía Tropical Herping

Turismo, desde la exploración y conservación de los ecosistemas

Edwing Encalada. Redactor (I)
eencalada@elcomercio.com

El turismo de exploración con fines de conservación de la naturaleza es la motivación que llevó a un grupo de seis jóvenes, con edades entre los 23 y 28 años, para fundar Tropical Herping, una iniciativa turística que realiza investigaciones científicas de forma paralela.

La idea surgió en el 2009 en las aulas de la Universidad Católica, cuando Lucas Bustamante y Alejandro Arteaga realizaban sus investigaciones durante la carrera de biología, en Mindo. En esta zona famosa por el avistamiento de aves y deportes de aventura, empezaron sus excursiones para documentar ranas de cristal, serpienteslagartijas, entre otras especies.

La fotografía la fueron aprendiendo con los años. A su proyecto se sumaron Ángela León, Frank Pichardo, José Vieira, SebastiánJorge Castillo, Paulina Romero, Sebastian Di Doménico y Rita Hidalgo. Trabajan además con Andrea y Antonella Ferrari, en Italia, Greg Basco y James Muchmore, en Estados Unidos.

“No solo ofrecemos turismo. El dinero de nuestros clientes también aporta a la investigación científica”, señala Bustamante. Su éxito, curiosamente, no depende de la inversión en publicidad, sino que se han servido de recomendaciones entre clientes y de la promoción en redes sociales. Añade que gran parte de sus ingresos se destina a la adquisición de tierras en el Chocó ecuatoriano con fines de protección.

Tropical Herping es, además, cofundador del proyecto Save the Chocó, que pretende recuperar y conservar el corredor de bosque más amenazado del planeta, entre Panamá y Ecuador. En nuestro país, esta región es la que más en riesgo se encuentra en la provincia de Esmeraldas, debido al auge de las empresas madereras y el cultivo de palma africana.

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En esta iniciativa han encontrado aliados en las fundaciones Jocotoco y Otonga, quienes canalizan los recursos económicos. Hace pocos meses, la estadounidense Rainforest Trust, conocida por adquirir tierras en lugares amenazados, también se interesó en el proyecto y busca invertir USD 2 millones.

La intención, según Bustamante, es que Mashpi, en el noroccidente del Distrito Metropolitano, amplíe su territorio con 2 000 hectáreas (ha) adicionales. Lo mismo se pretende en la reserva del río Canandé, en Esmeraldas, con 4 000 ha, y en la reserva de Otokiki, ubicada en Altotambo, Esmeraldas, con 100 ha.

Sobre la base de su conocimiento científico, han diseñado rutas donde se perciba mejor la biodiversidad del país. Su ruta estrella dura 18 noches y recorre Quito, Mindo, El Chocó, la Región Amazónica y termina en Galápagos. Tiene un costo de USD 7 890.

Su opción más económica (USD 790) se realiza en tres noches entre Quito y Mindo. Otras rutas se las encuentra en la página www.tropicalherping.com