En la recuperación de los cinco murales participaron estudiantes de Artes Plásticas de la Universidad Técnica del Norte.

En la recuperación de los cinco murales participaron estudiantes de Artes Plásticas de la Universidad Técnica del Norte. Foto: Galo Paguay / EL COMERCIO

El tren activa el turismo sostenible en Salinas

Paola Gavilanes
Redactora (I)

El turismo tiene una influencia decisiva en la vida de las personas. Alrededor de mil millones de turistas viajan alrededor del mundo cada año. Por esta razón, la Organización de Naciones Unidas declaró a este 2017 como el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo.

Para perseguir este objetivo -crecimiento económico inclusivo y sostenible-, Tren Ecuador promueve la visita a Santa Catalina de Salinas, Imbabura. En esta ocasión lo hace promocionando la recuperación de cinco murales que narran escenas cotidianas y costumbres del pueblo salinense.

Las encargadas de divulgar la historia a los turistas que cada semana desembarcan del Tren de La Libertad son guías propias de la zona. Lo hacen como si se tratara del legado más importante que poseen.

Para que su narración se apegue a la historia que les contaron sus padres y sus abuelos, ellas se respaldan en una serie de murales. Cada uno invita a imaginar cómo vivían los pobladores de esa parroquia, ahora con 1 935 habitantes.

"Aquí vemos a hombres y mujeres involucrados en la agricultura”, dijo Eliana Ferigra, que también lideró el viaje en ferrochiva, que se inicia en Ibarra. Otra opción de viaje parte desde Otavalo.

Durante la travesía, ella narra la historia del tren en Ecuador; habla sobre la flora y fauna que habita en la provincia de Imbabura; y divulga mitos y leyendas de la localidad. En este caso, los murales se planificaron hace cuatro años, como parte de una estrategia de responsabilidad social, según Francisco Mosquera, subgerente general de Ferrocarriles del Ecuador.

Por esa razón, entre el 8 y 14 de febrero, en cambio, fueron restaurados por 12 alumnos y dos docentes de la carrera de Artes Plásticas de la Universidad Técnica del Norte, miembros de la comunidad y técnicos del tren.

La decisión de devolverle color a los murales se tomó tras el desgaste a causa de la lluvia, del sol y del paso del tiempo. También lo hicieron porque esas obras ayudan a fomentar el turismo sostenible.  Buscaron la ayuda de expertos porque las obras contienen detalles que requieren de mucha técnica.

La experiencia fue enriquecedora, de acuerdo con Bebsy Solorzano, de 19 años, porque fue la primera vez que trabajaron al aire libre, siguiendo “cánones propios, pues en la universidad, por lo general, trabajamos con patrones europeos”.

La estudiante de tercer semestre añadió que la recuperación le permitió conocer la cultura del pueblo y consolidar la idea de que las obras de arte deben exponerse también en zonas abiertas y no solamente en las galerías.

María Lastra, administradora de la Plaza Artesanal del Tren, también se mostró satisfecha con el trabajo de los artistas, ya que los murales acercan al turista a la comunidad, y esto genera ingresos económicos para sus pobladores.

Ella también es oriunda del sector y vende sus artesanías en la plaza. Hay aretes, máscaras, bufandas. Otro grupo de mujeres, en cambio, se dedica a la gastronomía.
De acuerdo con Cindy Tapia, técnica del Gobierno Parroquial, actualmente existen 50 emprendimientos, todos ellos incentivados por el turismo.

Video cortesía del Canal Tips de Viajero.