La elaboración de sus tejidos es una apuesta turística de los saraguros. Foto: EL COMERCIO

La elaboración de sus tejidos es una apuesta turística de los saraguros. Foto: EL COMERCIO

El ecoturismo de los saraguros ofrece varias rutas culturales

Edwing Encalada. Redactor
(F-Contenido Intercultural)
eencalada@elcomercio.com

Para exponer la cultura de los saraguros, ubicados en la sureña provincia de Loja, la Fundación Kawsay organiza desde hace 11 años varias rutas turísticas que permiten conocer el desarrollo de las comunidades del cantón que cuenta con cerca de 32 000 habitantes, de los cuales el 70% son indígenas.

La Red de Turismo Comunitario Saraguro Rikuy y la operadora Saraurku, crearon los recorridos que detallen su herencia artesanal, gastronómica, espiritual y natural, en las comunidades Ñamarín, Oñakapak, Gera, Ilincho, Lagunas y Chamical.

Según Lauro Guaillas, gerente de Saraurku, la iniciativa surgió en el 2001 y tardaron cuatro años en armar las rutas y convencer a las comunidades locales del beneficio desarrollar corredores turísticos.

Dentro de su oferta buscan destacar cada característica de su legado cultural. En la ruta artesanal se muestra cómo fabrican prendas de vestir y sombreros con la materia prima que les brinda la lana de oveja, además de cómo utilizan la arcilla para obtener su propia cerámica.

En la ruta gastronómica exponen el proceso que realizan para la obtención de la bebida wajanku desde la planta del penco. Los turistas pueden, además, conocer y degustar de la pinshimikuna, plato tradicional de la zona y que se lo sirve en los Raymis que tienen anualmente (Inti, Capac, Pawkar y Kuya).

La ruta espiritual, en cambio, está a cargo de los yachak, una familia que expone sus conocimientos ancestrales y que según Lauro Guaillas, se diferencia del chamanismo tradicional. Ellos, a través de una ceremonia, logran crear espacios para tomar energía y meditar, con la ayuda de la naturaleza que les rodea.

Los bailes típicos de los saraguros son parte de la oferta turística de este proyecto. Foto: EL COMERCIO

Los bailes típicos de los saraguros son parte de la oferta turística de este proyecto. Foto: EL COMERCIO

Su mejor propuesta es una ruta que inicia en Loja y termina en el Oriente, en la zona de Las Orquídeas. Durante el trayecto visitan varias fincas de producción cacaotera y banaera, navegan por el río Nangaritza y por las noches realizan caminatas para fotografiar a las especies de anfibios que habitan allí.

El tour de cuatro días los lleva a hacia el Laberinto de las Mil Ilusiones, un complejo de rocas que se encuentra en medio de la vegetación amazónica, antes de llegar a la comunidad de Shaimi, donde realizan un ritual shuar bajo la cascada De los mil Dioses. En el retorno atraviesan el Parque Nacional Podocarpus, van a Loja y retornan a Cuenca, desde donde iniciaron su viaje.

Otra opción novedosa que proponen es hacer turismo intercultural, hospedando a los visitantes en las viviendas de los indígenas, para que puedan conocer de boca de los propios saraguros sobre sus leyendas, costumbres y forma de entender la vida. Hay casos de turistas europeos que no solo llegaron a hospedarse un día, sino sobrepasaron las dos semanas.

Según datos de la operadora Saraurku, anualmente reciben hasta 1 200 turistas; Estados Unidos el mercado más grande que tienen. Recientemente firmaron alianzas con operadores turísticos de Europa, lo que le ha permitido tener visitantes de España, Francia, Alemania y Suecia.

La ruta más barata que ofertan tiene un costo de USD 35, mientras que el recorrido más largo tiene un valor de USD 398 por persona. Este último variará, dependiendo del grupo de turistas que deseen realizar la ruta, es decir, si van más personas se abarata el costo.
Mayor información sobre estos recorridos la puede obtener vistando la página web www.turismosaraguro.com