El Hotel Walled-Off está hecho a imagen de la obra de Banksy que transfigura la realidad con poesía y falsa ingenuidad: las habitaciones tienen vista al famoso muro

El Hotel Walled-Off está hecho a imagen de la obra de Banksy que transfigura la realidad con poesía y falsa ingenuidad: las habitaciones tienen vista al famoso muro. Foto: www.bansky.com

El hotel de Banksy en Belén promociona la ‘peor vista del mundo’

Belén. DPA (I)

Para llegar a la nueva atracción turística de Belén hay que pasar el puesto de control israelí, atravesar el torniquete y caminar unos 10 minutos junto a una alambrada y un muro de varios metros de alto:Se trata de "The Walled Off Hotel", el alojamiento construido por el artista del grafiti británico Banksy.

El edificio mira directamente al muro de cemento que separa Israel de Cisjordania. Adelante hay unas pequeñas palmeras, unas mesas con sillas de mimbre, la fachada lleva pintadas unas columnas clásicas y en la puerta el visitante es recibido por un mono de plástico vestido de botones.

"Banksy es uno de mis artistas favoritos", se entusiasma Laila Dshaber, con su pañuelo, sus aparatos en los dientes y una enorme sonrisa. "Su arte tiene sentido, es fácil de entender pero a la vez es profundo".

Esta palestina de 22 años llegó con tres amigas desde Ramalá para visitar el hotel. "Nos encanta el sarcasmo en su arte", dice Bana Abusuluf, de 21 años. "Es una forma de acercarse con humor a una situación miserable". Banksy publicita el hotel a su manera:"Tiene las peores vistas del mundo".

En un comunicado sobre el proyecto colgado en la web del hotel, añade que su objetivo es "relatar la historia del muro desde todos los ángulos y dar a los visitantes la oportunidad de descubrirla por sí mismos".

El Gobierno israelí comenzó a construir la valla en 2002, después de que muchos atacantes palestinos cruzaran al otro lado y cometieran atentados con muchos muertos en Israel. Sin embargo, levantó fuertes críticas entre otros porque el muro se adentra en muchas partes en territorio ocupado de Cisjordania.

Israel conquistó el territorio en la Guerra de los Seis Días en 1967 y desde entonces está bajo su control. Algunas de las 10 habitaciones del hotel están decoradas por el propio Banksy y otras por otros artistas. En una de ellas hay un mural del grafitero en el que un soldado israelí y un palestino hacen una guerra de almohadas.

También se puede pasar la noche por un módico precio en un catre del Ejército, pero debido al valor de las obras de arte todos los huéspedes tienen que dejar un depósito de USD 1 000 con la tarjeta de crédito.

Antes de dejar el hotel se revisan las habitaciones. Banksy ya ha pintado varios grafitis en el muro, entre ellos un palestino que en vez de una piedra quiere tirar un ramo de flores. Su nombre artístico es un seudónimo bajo el cual se cree que se oculta un británico de 40 años de la ciudad de Bristol.

Jemen Al Abed, que está al frente de la tienda vecina "Banksy's Shop", está contento con el hotel. "Estoy seguro de que va a ser un buen negocio", dice. "El hotel es bueno para el turismo en general en Belén", en vista de que ya ahora los visitantes preguntan cada día por el grafiti de Banksy en el muro.

"La gente viene a Belén para ver tres cosas: la Iglesia de la Natividad, el muro y el grafiti de Banksy", dice este palestino de 67 años. El hotel está decorado al modo de los clubes para caballeros británicos.

"Han pasado exactamente 100 años desde que Reino Unido tomó el control de Palestina y comenzó a cambiar los muebles de sitio, con caóticas consecuencias", dice Banksy. Fue en 1917 cuando el país garantizó en la Declaración de Balfour su apoyo a la creación de "una patria para el pueblo judío". En 1948 fue fundado Israel.

La escritora israelí Dorit Rabinyan elogia el proyecto artístico. "Banksy lanza una mirada con perspectiva universal a nuestra existencia", indicó. "Se acerca al conflicto entre israelíes y palestinos desde ambos lados del muro de separación", añadió en declaraciones al medio alemán RND.

Las cuatro amigas de Ramalá son optimistas. El hotel "llama la atención de la gente que de otro modo no se involucraría en el conflicto", dice Ajat Kanaan.