26 de agosto de 2015 00:00

En zonas rurales reciben educación canina

Deborah Torres enseña juegos y técnicas básicas de adiestramiento a las hermanas Emily y Amily Collaguaso, en el centro comunitario de Yunguilla. Foto: Paúl Rivas/ EL COMERCIO

Deborah Torres enseña juegos y técnicas básicas de adiestramiento a las hermanas Emily y Amily Collaguaso, en el centro comunitario de Yunguilla. Foto: Paúl Rivas/ EL COMERCIO

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Isabel Alarcón
Redactora (I)

El abandono de perros en las calles es uno de los mayores problemas que buscan evitar quienes defienden la tenencia responsable de animales. Es por eso que, a través de la educación, las iniciativas apuntan a los más pequeños del hogar.

En la comunidad de Yunguilla, ubicada en la parroquia de Calacalí, habitan alrededor de 200 personas que se dedican a la agroecología y a la conservación de la fauna urbana. Debido a su amplio espacio y cercanía a Quito, también es una zona donde acuden las personas para abandonar a sus perros.

Así lo cuenta Rolando Collaguaso, representante de la organización comunitaria de Yunguilla. El aumento de animales callejeros no solo es un peligro para los habitantes de la zona, sino también representa un problema para los perros que no cuentan con personas que los cuiden. Es por eso que decidieron empezar con los talleres caninos dirigidos a los niños de la zona.

Las actividades gratuitas inician alrededor de las 09:00, cuando los menores se reúnen en un círculo junto a sus mascotas, para compartir experiencias acerca de cómo cada perro llegó a su vida. Después, se dividen en tres grupos que ocupan diferentes partes del centro comunitario. Algunos hacen collares para sus mascotas, otros realizan técnicas básicas de entrenamiento y el tercer grupo aprende a cepillar correctamente al animal.

Durante el taller, se explica a los niños la importancia de que las mascotas sean esterilizadas para evitar una sobrepoblación. Además, los menores tienen la tarea de averiguar cuántas perras y perros habitan en la comunidad. A Sofía Collaguaso, de 16 años, lo que más le gustó del taller fue aprender sobre la alimentación de su mascota Luna. Ahora es consciente de que existe un calendario de vacunas y que la desparasitación, “es muy importante”.

La idea de hacerlo en las comunidades es promover el respeto por los animales en todas las zonas del país, donde muchas veces este tipo de información no está disponible, explica Deborah Torres, coordinadora del proyecto. Es por eso que planean continuar con los talleres en otras comunidades que presenten una alta población de perros callejeros y mascotas. El siguiente será en una comunidad cercana al Parque Nacional Machalilla.

Álex Endara, por otro lado, se encuentra trabajando en un proyecto para las escuelas de Quito. Junto a la Asociación de Criadores Responsables del American Pitbull Terrier en Ecuador (Acrape) buscan difundir el concepto del manejo responsable de las mascotas en los futuros tenedores. Además de enfatizar en la esterilización, explican los riesgos de cruzar a una raza como los pitbull sin el conocimiento necesario.

La educación canina también está enfocada a que los niños aprendan conceptos básicos de seguridad. Por ejemplo, que no se acerquen a cualquier perro, ya que puede no ser amistoso. A través de estos talleres se intenta eliminar el maltrato, abandono y sobrepoblación de los animales, para que sean los más pequeños los que instruyan a los adultos.

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