14 de junio de 2016 00:00

La Yumbada, entre la tradición y el teatro

Los personajes fueron confeccionados por Inés Simbaña, madre de la actual cabecilla de la Yumbada.

Los personajes fueron confeccionados por Inés Simbaña, madre de la actual cabecilla de la Yumbada. Foto: Cortesía David Guzmán Figueroa

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Redacción Espectáculos  
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fcriollo@elcomercio.com

Este año, ‘Soy Yumba’, un montaje escénico en formato de títeres, se presenta como preámbulo de la fiesta de la Yumbada, que se celebrará entre el 24 y 26 de junio.

Esta fiesta tradicional, que coincide con el Corpus Christi y el solsticio de verano, se celebra cada año, entre mayo y junio, en la parroquia de Cotocollao, en el norte de Quito.

La obra es parte del proyecto denominado Sueño Yumbo, cuyo objetivo es poner en diálogo a las artes escénicas con este elemento del patrimonio cultural inmaterial, y que a la vez funcione como un vehículo de transmisión cultural y repositorio de saberes.

‘Soy Yumba’, que se estrenó el pasado viernes en la casa barrial de Cotocollao, es una creación de Xavier Herrera y Gio Valdivieso, ambos habitantes de Cotocollao, quienes se juntaron para trabajar en la investigación, escritura de textos, montaje, escenografía, construcción de personajes e interpretación.

Un trabajo que se inició en diciembre del año pasado con la revisión de archivos, entrevistas y recopilación de historias, en un ejercicio que busca preservar la memoria oral de la comunidad a la que pertenece esta fiesta popular.

La obra cuenta la historia de Pastora, una adolescente que luego del fallecimiento de su padre, quien era el líder de la Yumbada, quiere entrar a danzar y seguir su legado.

Pero históricamente las mujeres nunca han sido parte del grupo de danzantes. Entonces, la comunidad deberá resolver si Pastora podrá cumplir su deseo o si deberá respetar la tradición.

Alrededor de 20 títeres de mesa fueron creados para la representación de esta obra, que tiene una duración de 50 minutos.

Tejidos a croché y vestidos como danzantes y otros personajes de la Yumbada, los muñecos fueron confeccionados por Inés Simbaña, madre de Fanny Morales, la actual cabecilla de la Yumbada.

Para Herrera y Valdivieso, que vienen trabajando en gestión cultural, este será su debut como actores en la manipulación de títeres. Su interpretación se ha pulido bajo la dirección técnica y artística del titiritero Esteban Ruiz.

La idea, dice Valdivieso, es reflexionar sobre la dimensión de la figura femenina en el entorno cultural y la integración de las mujeres en esta celebración particular, que se inició hace unos seis años.

Actualmente, la Yumbada de Cotocollao se celebra durante tres días. Las actividades culturales se inician el viernes con la recogida de los yumbos, la visita a los priostes, la toma del parque, la quema del castillo, hasta que llega el momento más representativo: la danza ritual de la matanza.

Para Valdivieso, este performance representa una cacería ritual en medio de la selva, ­vinculada a la muerte y resurrección de un yumbo como parte de su cosmovisión.

Este tipo de actividades, además de incentivar la visita de vecinos y turistas, busca complementar la celebración a través de proyectos escénicos trabajados a partir de cuentos, leyendas y relatos que permitan comprender las dimensiones afectivas, simbólicas y espiri­tuales que envuelven estas manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial.

Los promotores tienen previstas nuevas funciones en otros espacios culturales de la ciudad a partir de julio.

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