7 de enero de 2018 00:00

La violencia como expresión Ritual en el mundo indígena

Chamán, guerrero, líder, cultura Jama- Coaque. Casa del Alabado, museo precolombino. Fotos: Archivo / EL COMERCIO

Chamán, guerrero, líder, cultura Jama- Coaque. Casa del Alabado, museo precolombino. Fotos: Archivo / EL COMERCIO

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 1
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 2
Santiago Páez* (O)

Empecemos la reseña de ‘Simbolismo y ritual en las sublevaciones indígenas’, de Segundo Moreno Yánez, con una cita del mismo:
“Dada la importancia de las hondas, boleadoras y huaracas, como armas privilegiadas de los guerreros indígenas y sublevados, y de su significado en la mitología andina, conviene afirmar, una vez más, que en el subconsciente colectivo, la rebelión no era solo una protesta social sino que, como ritual, incluía características mágicas que posibilitaban un eventual triunfo sobre los españoles. Por lo mismo los rebeldes debían combatir con armas cargadas de fuerza mágica y sacralidad”.

Segundo Moreno nos habla, pues, de que en las rebeliones indígenas hay tres núcleos fundamentales: el conflicto social, la violencia y lo mágico-sagrado; no trata de desconocer lo político y lo social en esas acciones colectivas, sino de comprender esas dimensiones con una hondura mayor.

El autor, para abordar su tema de manera sistemática, divide su libro en 11 capítulos: En el primero da el contexto teórico que nos permite comprender la violencia como una expresión ritual que contará con la aprobación de Dios, centrándose en el ámbito andino.

En el segundo capítulo, pone de relieve el papel de las panacas cusqueñas en la guerra entre Huáscar y Atahualpa, un tema que ha gravitado profundamente en nuestro imaginario de nación. En el capítulo tercero, vincu­la un ciclo temporal sagrado -el tiempo sacro- con las rebeliones; aquí la referencia a Mircea Eliade y a sus concepciones de ‘Lo sagrado y lo profano’ es inevitable. En el cuarto trata sobre las armas y los emblemas mágicos, pues la eficacia energética de cualquier armamento, en contextos como el de las rebeliones indígenas, es solo una parte de su potencia. En el quinto capítulo, estudia el papel de pendes, chamanes y brujos, esos hombres de poder, manipuladores de lo sobrenatural -y sus rituales- en las rebeliones.

En el capítulo seis, presenta las comidas rituales asociadas a las rebeliones. El séptimo está dedicado al canibalismo ritual y a los sacrificios presentes en las rebeliones, acciones “que buscan establecer una comunión con la divinidad a través de la víctima sacrificada”. En el acápite octavo, nos habla del importante papel ritual de las mujeres, esposas de los caudillos e, incluso, ‘capitanas’, pues hubo casos de sublevaciones lideradas por ellas.

En el capítulo noveno desarrolla la idea de ‘El retorno del inca’ y la ulterior salvación de los pueblos indígenas oprimidos, presente en los actos de rebelión estudiados. En el décimo nos habla de la conducta que los sublevados tuvieron con las imágenes sagradas, que no fueron profanadas a pesar de provenir de sus opresores. Finalmente, en el último capítulo, el autor nos presenta unas reflexiones hermenéuticas sobre el fenómeno estudiado.

Como se puede ver en este resumen de lo tratado sobre el simbolismo y ritual en las sublevaciones indígenas, la cantidad de subtemas y de intereses es enorme. Es también enorme, lógicamente, el conjunto de lecturas que podemos hacer de una obra tan compleja y consistente. Revisemos un par de esas lecturas posibles.

La primera se refiere a la llamada religiosidad popular que Manuel Marzal describe como “la forma en que se expresa religiosamente el pueblo latinoamericano o las grandes masas que tienen escaso cultivo religioso”; esa manera en que esas mayorías no ilustradas se comunican con la divinidad se caracteriza, por ejemplo, por la “magización” de ciertos rituales, es decir por borrar la frontera que separa la religión de la magia para lograr que oraciones, gestos o comportamientos litúrgicos o paralitúrgicos se transformen en acciones que tratan de controlar la realidad usando, propiciando o manipulando unas fuerzas sobrenaturales.

Esa religiosidad popular, ampliamente extendida en nuestro continente, tiene su matriz en creencias y en actos rituales, como los reseñados por Segundo Moreno en este libro. Por ejemplo, en su capítulo dedicado a la participación de pendes, chamanes y brujos, el autor se detiene en explicar cómo estos hombres de poder actuaban en las rebeliones para -con su magia- aumentar y consolidar la fuerza y eficacia de los ejércitos indígenas y, simultáneamente, debilitar a los enemigos. Dice Moreno:
“En las guerras indígenas no bastaba conseguir el apoyo de las divinidades, era también importante despojar de su fuerza a los adversarios, para ello se servían de diversos rituales, entre ellos la presentación de ofrendas y de agüeros”.

El texto de Moreno ilumina pues, de manera intensa, la religiosidad originaria de nuestras sociedades, al mostrar sus antecedentes, al describir y analizar el cauce del que proviene.

Una segunda lectura que podemos hacer de este libro se refiere a la más brutal y atroz actualidad, porque este texto que trata de las acciones de unos sujetos históricos del siglo XVIII, nos ayuda a entender por qué se vive y se muere -en el escenario internacional- en estos inicios del siglo XXI, tiempo de fundamentalismos como el islámico.

Los guerreros sagrados del Islam tienen una perspectiva mesiánica de su lucha: hace poco, en uno de sus videos, anunciaban que restituirían el mundo islámico a su dimensión original: pretenden construir su califato desde Pakistán hasta Al-Andalus, es decir hasta España. Segundo Moreno, en el capítulo que dedica al Retorno del Inca, nos habla de una visión similar a la de los fundamentalismos en las sublevaciones que estudia. Refiriéndose a la insurrección de Riobamba de 1764, señala que:
“…los cabecillas riobambeños pretendían aniquilar la población blanca, apoderarse de la Villa y formar un Estado autónomo, a cuya cabeza estarían dos reyes o incas… la organización política propuesta responde a la organización de los señoríos étnicos anteriores a las conquistas española e incaica.”

Efectivamente, para comprender el mundo desquiciado que nos toca vivir, en el que en cualquier momento podemos ser víctimas de una violencia como la del atentado que destruyó las Torres Gemelas en Nueva York, es mejor que leamos, detenidamente, el libro de Segundo Moreno, pues en él hallaremos las claves que nos permiten comprender por qué actúan esos ‘locos de dios’ que vemos en Youtube, cortando las cabezas de quienes consideran infieles.

Sea en la hondura de la religiosidad de pueblo latinoamericano o en el fragor de la actualidad noticiosa mundial, este libro pacientemente trabajado por Segundo Moreno, nos da luces. Ese, al fin y al cabo, es el trabajo de los intelectuales: alumbrarnos con sus textos en el camino incierto de la existencia. Eso es lo que hace esta importante obra ‘Simbolismo y ritual en las sublevaciones indígenas’.

*Escritor y docente.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (3)
No (0)