25 de June de 2010 00:00

La Universidad Central estrena un estatuto que prohíbe la política en el aula

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Redacción Sociedad

La semana pasada, el Rector de la Universidad Central obtuvo uno de sus mayores logros. El Consejo de Educación Superior (Conesup) aprobó el nuevo estatuto de la institución. El texto prohíbe el proselitismo político en las aulas de la institución.

Édgar Samaniego aún recuerda que el 8 de diciembre del 2009, estudiantes de los colegios Odilo Aguilar y Manuel María Sánchez ingresaron a la fuerza a su oficina. Alumnos, profesores y miembros del Frente Revolucionario de Izquierda Universitaria (FRIU) lo golpearon y agredieron a los decanos.

Ese día, el Consejo Directivo discutía el destino de los dos planteles. El poder de la Facultad de Filosofía sobre los “laboratorios de práctica”, como eran llamados, se veía amenazado. “Esos colegios se han convertido, como lo sabe el país, en una fuente sectaria del partido político que manejó la Universidad”, comenta Samaniego.

El nuevo reglamento señala, en el artículo 50, que estas unidades educativas serán “ responsabilidad del Rector, quien designará a las autoridades y escogerá las facultades que contribuyan a su supervisión”.

Pero el decano de la Facultad de Filosofía, Édison Yépez, señala que los colegios seguirán siendo centros de práctica preprofesional de los estudiantes de la facultad. “Lo lógico sería que la administración se siga manteniendo aquí (Filosofía)”.

Sin embargo, por decisión de Samaniego, hace seis meses los dos colegios empezaron un cambio. Los antiguos rectores también participaron en el allanamiento del 8 de diciembre y tienen sumarios administrativos.

René Carrillo, rector del colegio Odilo Aguilar desde enero del 2010, señala que en este tiempo los estudiantes no han participado en “escándalos callejeros”. La idea, anota, es crear conciencia de que no hay que gritar porque les dicen, sino que hay que analizar la razón”.

Pero la transformación no solo se enfoca en los planteles, sino en toda la comunidad universitaria: autoridades, investigadores, docentes, estudiantes, empleados y trabajadores.

Los partidos políticos ya no son bienvenidos en la Universidad. El estatuto reitera en varios capítulos que los profesores no pueden obligar a los estudiantes a participar en manifestaciones con fines partidarios.

El texto del nuevo estatuto también señala que el Consejo lectoral ya no estará conformado por los presidentes de las federaciones de profesores, estudiantes y trabajadores. La representación de estos sectores estará en: dos profesores titulares con más de 20 años de servicio, dos estudiantes (elegidos entre los mejores de los dos últimos semestres) y un servidor institucional con más de 20 años de servicio.

Otra de las novedades es que dentro del personal académico de la universidad se incluyen dos categorías: docentes investigadores y ayudantes de cátedra.

Con los primeros, Samaniego dice que se aspira a “empujar la investigación científica en la universidad”. Mientras que los ayudantes de cátedra serán elegidos a través de un concurso de merecimientos. La idea es que “se vayan para que se vayan preparando para reemplazar a los docentes que por la edad ya están cerca de retirarse”.

Carlos Torres, presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEUE) de Quito, menciona otros avances. “El Instituto de Formación Docente nos permitirá acceder a una educación de calidad. La creación de la Fiscalía universitaria nos da la posibilidad de defendernos ante los abusos que sufrimos”. Pero no está de acuerdo con que la FEUE no tenga voto en el Consejo Universitario.

Con el nuevo estatuto, Samaniego señala que tiene la responsabilidad de reformar y recuperar a la Universidad Central.

Las reformas que aprobó el Conesup

Las elecciones serán universales en todos los casos. Los electores serán profesores con dos años como titulares, estudiantes desde tercer semestre, empleados con dos años de nombramiento.

El Gobierno emana de la Comunidad Universitaria. El Honorable Consejo Universitario sigue siendo el mayor órgano colegiado. En lugar de las juntas de facultad, se crean consejos de carrera.

El Rector durará en sus funciones cinco años y no podrá ser reelegido para el mismo cargo. En el anterior estatuto podía ser reelegido una vez.

Los colegios anexos pasan a depender del Rector.

La oficina de seguridad laboral protegerá a los empleados de los riesgos que implica , por ejemplo, trabajar en la vigilancia nocturna.

El Instituto de Capacitación Docente proveerá de métodos de enseñanza modernos.

Los estudiantes se promocionarán por créditos y no por ciclos. Así, podrán acabar la carrera en menos tiempo. Si pierden una materia, eso no interrumpe el ciclo.

La universidad no puede participar en actividades políticas partidarias.

Se crea el Instituto Superior de Investigación, que se encargará de crear proyectos.

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