25 de agosto de 2014 00:29

La unión de hecho en la cédula 
agiliza los trámites laborales y de salud

Pamela Troya y Gabriela han sido íconos de la lucha por el matrimonio igualitario en el Ecuador.
Maribel Serrano y Diana Maldonado han intentado que su unión de hecho sea reconocida por las autoridades. Foto: Joffre Flores / EL COMERCIO

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Andrés Jaramill

La pareja de Efraín Freire intentó registrar en la institución donde trabajaba a Freire, como su dependiente. Llevaban siete años viviendo juntos.

Así esperaba que -entre otros derechos- sea tomado en cuenta por esa empresa telefónica a la hora del pago de utilidades. Pero no pudieron concretar el trámite. El principal requisito era presentar un certificado de la unión de hecho que mantenían. “Lo obtuvimos en una notaría, pero no lo hicieron valer. Nos dijeron que vayamos a otra. Gastamos USD 260 en total y no reconocieron el papel”.


Esto ocurrió en el 2009. Ahora la pareja de Freire trabaja en otra institución. Con la resolución anunciada el sábado, esperan que ni ellos ni otras parejas de la comunidad Glbti (gais, lesbianas, bisexuales, transexuales e intersexuales) sigan teniendo este problema.


El Registro Civil aprobó una resolución el 22 de agosto pasado, en donde se permite registrar en la cédula de identidad 
la unión de hecho. 


Bernarda Freire, asesora jurídica de varias organizaciones de derechos sexuales y equidad, aclara que esta norma no implica un nuevo estado civil en el Ecuador.


Los que existen oficialmente son: soltero, casado, divorciado y viudo. La Resolución 0174-DIGERCIC-DNAJ-2014 lo que permite es añadir a cualquiera de ellos la unión de hecho y que conste en la cédula de identidad.


“No es el matrimonio igualitario por el cual se ha luchado, pero significa un paso grande”, dice la especialista, porque tiene implicaciones en la vida cotidiana de la comunidad. 


Si una persona, por ejemplo, tiene un accidente de tránsito, la pareja debía tramitar el certificado de unión de hecho en la notaría para justificar su familiaridad y poder visitarla. Igual en el Seguro Social.


Bernarda Freire recuerda que en el primer caso que asesoró, Rosita Paredes y Gabriela León vivieron una demora de nueve meses. Los funcionarios debían verificar que existía la unión de hecho. “Ahora, únicamente con la copia de la cédula ya se podrán hacer esos trámites”.


Otra de las ventajas es que se podrá contar con estadísticas sobre la situación de las uniones de la comunidad Glbti

Eso es importante -agrega la asesora jurídica- para la visibilidad social de la comunidad y para que la sociedad entienda que “existimos, estamos aquí y queremos casarnos, pero que no tenemos otra opción que la unión de hecho”.


Solo en Quito, la Fundación Ecuatoriana Equidad registró y asesoró la unión libre de 120 parejas de la comunidad el año pasado. Este 2014, en cambio, ya suman 27 casos. 


La Resolución 0174-DIGERCIC-DNAJ-2014 entrará en vigencia a partir del 15 de septiembre próximo.


La norma permitirá también tener más luces en casos relacionados con las herencias. 


En enero de este año, en Quito, la Fundación Ecuatoriana Equidad acompañó a una persona de la comunidad que perdió a su pareja. 


Ellos habían comprado una vivienda. Pero tras el fallecimiento, la familia de su pareja le exigió que la devolviera. 


Amenazaron con un juicio, pues legalmente, al no ser reconocido el matrimonio, no lo convertía legalmente en su pareja. Pasa algo similar cuando las parejas tienen niños o los han adoptado.


En caso de fallecimiento de una madre, por ejemplo, el pequeño iba a ser puesto a cargo del familiar más cercano.


Como su otra mamá no tenía un certificado de primera mano que diera cuenta de su condición, el Estado debía entregar al niño a sus abuelos.


Asimismo, los pequeños solo podían ser inscritos con los apellidos de una madre, y ella como soltera. Lo que negaba los derechos de la otra persona.


“Esto no es algo aislado en nuestra sociedad”, manifiesta Bernarda Freire. “Cada vez es más común que las parejas decidan tener hijos”. Los gais y las lesbianas lo hacen valiéndose de tratamientos reproductivos, como el in vitro.


Independientemente de las creencias religiosas -agrega- este es un tema de derechos. Lo garantiza la Constitución que se aprobó en el 2008.


Por eso para ella esta resolución se ha demorado. “Tuvo que el Presidente amenazar ­para que se cumpla lo que estaba en la Ley. Pero, ¿por qué había que esperar tanto?”.

En Contexto

En su último enlace sabatino, el presidente Rafael Correa dijo que la unión libre es un derecho de la comunidad Glbti. Pero también aclaró que no ha ofrecido “legalizar el matrimonio homosexual”.

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