10 de March de 2010 00:00

Las tormentas extremas son más frecuentes

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Redacción Sociedad

El clima se vuelve cada vez más extremo y al mismo tiempo impredecible. La semana pasada, Francia fue golpeada por la tormenta Xynthia. En la historia del país no había precedente de tal calibre.

La tormenta estuvo acompañada por vientos huracanados. Además de Francia, pasó por España y Portugal. Dejó al menos 60 muertos y en el territorio francés casi un millón de personas se quedaron sin electricidad.

Y el comportamiento extremo sigue en Europa. El lunes, en Barcelona, España, se registró una de las más fuertes nevadas caídas desde 1962, poco antes de la primavera boreal.

Stephen Mulkey, director del Programa de Ciencias Ambientales de la Universidad de Idaho, en Estados Unidos, advirtió que este comportamiento del clima “es extremo. Pero no está fuera de las expectativas normales de variación. Muchos científicos sospechamos que estos procesos son producto de la volatilidad de la atmósfera”.

A su vez, el informe El cambio climático y la reducción del riesgo de desastres, elaborado por Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres (EIRD), incluye datos dramáticos. El reporte determinó que las regiones costeras y otras serán afectadas por un aumento en la cantidad y en la intensidad de ciclones muy fuertes (tifones y huracanes). Xynthia tuvo vientos de más de 100 km por hora.

La explicación de Mulkey es que, como resultado del efecto invernadero, las radiaciones solares que llegan a la Tierra, aumentan la temperatura. Pero también puede ocurrir otro efecto, el frío extremo. “No puedo asegurar que estos fríos extremos sean consecuencia del cambio climático. Pero muchos científicos deducen que sí '”

Mulkey aseguró que los efectos del cambio climático ocurrirán con más frecuencia en la parte norte del planeta. El científico estadounidense visitó Ecuador para participar como panelista en el taller Investigación y Educación sobre la Conservación y Estudio de la Biodiversidad de los Andes, en la Universidad Técnica Particular de Loja.

Asimismo, el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático prevé que para 2020 la productividad agrícola de muchos países africanos pudiera reducirse hasta un 50%. Este problema también ocurre en México. Allí, en 2009 fueron afectadas unas 75 000 hectáreas de cultivos de café, maíz, trigo, sorgo, fréjol y sésamo por sequías e inundaciones.

Al respecto, el pronóstico de Mulkey es que el problema no se refiere a las variaciones sino a los extremos frío o calor.

Keving Koening, analista sobre cambio climático de Amazon Watch, reforzó al señalar que los inviernos duros y sin precedente registrados en Europa y en Washington “tampoco constituyen una señal de que el planeta se esté enfriando. Son una prueba más del cambio climático”.

Koening se mostró seguro de que mientras la temperatura del planeta siga aumentando y el cambio climático no tenga freno, seguirán los fenómenos extremos: inviernos y veranos sin precedentes, sequías, inundaciones. “Las manifestaciones del cambio climático son extremas, radicales y difíciles de predecir, y ponen el futuro de la naturaleza y de la humidad en serio peligro”.

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