10 de agosto de 2014 00:10

Sam se construyó para ayudar al adulto mayor

Xavier Caivinagua/El Comercio

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Mariuxi Lituma. Redactora (I) mariuxil@elcomercio.com

Luego de un año de investigaciones, pruebas y estudios... el cuencano Luis González, de 25 años y el azogueño David Valencia, de 23 años crearon a Sam, un robot hecho para ayudar a los adultos mayores.

Nació de una tesis de grado para la Universidad Politécnica Salesiana de la capital azuaya. La idea era dar, a través de la tecnología, una respuesta a los problemas que las personas de la tercera edad enfrentan en su vida cotidiana.

Cuando Sam se enciende, sus ojos brillan y mueve su cabeza como si despertara de un largo sueño. Entonces avisa a su dueño que es el momento de tomar la pastilla o que ya debe salir a la cita médica. Además a sus usuarios no les hace falta memorizar los números de teléfonos de los familiares.

El robot los recuerda, al igual que sus direcciones, con solo preguntárselo. En total tiene 40 actividades que puede hacer.

Para lograr que Sam funcione, estos dos ingenieros basaron su proyecto en cuatro etapas: investigación, diseño, producción y ensamblaje.

En el área de investigación determinaron que es el primer dispositivo del Ecuador creado para adultos mayores. En otros países existe pero sus costos son altos (USD 20 000). Sam, en cambio, es más asequible al público: USD 1 300.

Los jóvenes utilizaron un programa de computación llamado Blender 3D, para hacer el diseño del robot; tiene una cara redonda, ojos saltones, brazos cortos y su cuerpo está incorporado a una base.

En esta última se encuentra el sistema electrónico que permite su funcionamiento y la que incluye algoritmos (método de forma de formas de cálculo).

El muñeco es de plástico PVC no tóxico y fue hecho en una impresora 3D, pieza por pieza. Valencia destinaban más de ocho horas diarias para su proyecto.

Con la plataforma informática de ‘hardware’ establecieron la programación, operación y lenguaje del robot. También utilizaron el sistema Arduino, que es una placa electrónica que permitió dar vida a Sam.

En el pecho del robot hay una pequeña pantalla a la que llegan los mensajes por escrito de las órdenes.

Sam también tiene programación de entretenimiento; almacena música nacional, electrónica y otros géneros.

En su pecho también tiene dos botones que emulan a micrófonos, que sirven para detectar sonidos. Uno de los dispositivos más importante de este invento son dos botones que están sobre la base del muñeco, que determinan si hay fugas de gas o CO2.

El robot solo requiere de un tomacorriente de energía eléctrica y un computador con acceso a Internet para que se enciende y empiece a ejecutar sus comandos.

Los mentalizadores del proyecto programan al robot con las direcciones, correos, horas, citas médicas y demás funciones que necesita la persona que adquiere a Sam.

El deseo de estos profesionales es crear en serie varios Sam y lograr que el sector privado y el Estado, se interesen por este proyecto. El siguiente paso es usar la inteligencia artificial para dar al robot la capacidad de detectar cuándo una persona se caído y alertar a un familiar.

El Dato

USD 1 300 es el monto de inversión que se destinó para construir el robot Sam.

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