28 de October de 2014 21:02

La Sinfonía Esmeraldeña suena este jueves 30 de octubre en el Teatro Sucre

Los músicos, durante uno de los ensayos que suelen realizar durante las noche en Esmeraldas. Foto: Marcel Bonilla / EL COMERCIO

Los jóvenes músicos, durante uno de los ensayos que suelen realizar durante las noche en Esmeraldas. Foto: Marcel Bonilla / EL COMERCIO

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Marcel Bonilla. Redactor
(F-Contenido intercultural)
mbonilla@elcomercio.com

El suave sonido del violonchelo cautivó la atención de los 300 asistentes. La preparación de 25 estudiantes, durante seis meses, se mostró en el concierto -la semana pasada- que duró dos horas y media, y que fue la antesala para el concierto que darán mañana, jueves 30 de octubre, en Quito en el Teatro Nacional Sucre, a las 19:00.

El Teatro Tácito Ortiz, en Esmeraldas, fue el escenario para que los jóvenes que integran la orquesta del programa social Sinfonía por la vida mostraran su talento con los instrumentos.

Un teatro enmudecido y atento durante 20 minutos que duró la primera parte del concierto, se levantó para aplaudir a los pequeños músicos que tocaron bajo la dirección del español, Ignacio García. ¡Son jóvenes maravillosos!, señaló el director, que mañana en la noche también los dirigirá en la presentación de Quito.

El repertorio de la orquesta está compuesto por temas acoplados a la danza tradicional de Esmeraldas, fusionados con la marimba, cununo y guasá; y también con danzas del renacimiento italiano y barroco.

Julio Peralta es uno de los talentosos violinistas de la orquesta infanto-juvenil. Tiene 18 años y lleva tres como músico, especializado en ese instrumento de cuerdas.

Este joven que habita en una comunidad de pescadores llamada Las Piedras, en el norte del cantón Esmeraldas, destaca por su destreza con el violín, la guitarra, el cununo, el bombo y la marimba. Su pasión por las cuerdas y la acústica surgió desde que era estudiante de música en al colegio de Bellas Artes, en Esmeraldas. Pese a sus destrezas y afición, Peralta nunca pensó integrar la agrupación de la que hoy es parte.

Él es uno de los 60 integrantes, de entre 10 y 18 años, que se forman como músicos a través de este proyecto social, que ha integrado a niños y jóvenes, desde hace cinco años.

Este programa nació y desarrolla su actividad en la ciudad de Esmeraldas desde julio del 2009. En una primera etapa con la participación de la Fundación Orquesta Sinfónica Juvenil del Ecuador; y el Municipio de Esmeraldas. En julio del 2012 concluyó el convenio con la fundación, y en septiembre 2013 con el Municipio, de donde salió Peralta y el resto de sus compañeros.

La madurez musical alcanzada por los jóvenes les ha permitido pasear su talento por Lima, Perú, donde estuvieron en enero de 2012, en el festival Suzuki. En marzo de 2014, tocaron en Rendsburg-Alemania, en un intercambio cultural, del que también fue parte Peralta.

Una buena parte de las nuevas promesas reciben formación inicial con el profesor Agustín Ramón, director del Conservatorio de Música del Municipio de Esmeraldas. Desde ahí ha empezado la formación musical de 80 niños más, que reciben sus clases en distintos horarios, en la mañana y tarde.

En esa institución trabajan con músicos percusionistas con los que realizan fusiones de ritmos tradicionales de Esmeraldas con los clásicos. “Queremos seguir cultivando el arte de la música en los barrios, que es de donde hemos sacado buenos músicos en Esmeraldas”, señala Ramón.

Stefanía Vásquez es una de las estudiantes que forman parte de la agrupación; ella lleva cinco años tocando el violín. Empezó cuando tenía 13 años y es una de las más sobresalientes. “Han sido días y noches los que he pasado ensayando en mi cuarto para conocer este instrumento”, indica.

Vásquez va camino a formarse como una especialista de la flauta dulce, la marimba, piano y el violín. Vásquez y Peralta, en el tiempo que aún les queda para ingresar a la universidad, aspiran a seguir con su arte.

Rommy Miller, coordinador musical de Sinfonía por la Vida, explica que la visión del programa es la inclusión de niños y jóvenes de diferentes estratos socioeconómicos de Esmeraldas.

Se hace énfasis en cubrir los sectores más vulnerables de la sociedad esmeraldeña, como los sitios de donde salió Peralta. Pero por el momento no cuentan con los espacios adecuados para seguir su labor educativa.

Por eso están buscando, median te un convenio con el Gobierno Provincial de Esmeraldas, contar con espacios para realizar las actividades educativas y artísticas musicales.

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