22 de October de 2012 14:53

El secreto de la invisibilidad se oculta en los peces

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El secreto de la invisibilidad se oculta en la piel de peces como las sardinas y los arenques, que son capaces de desaparecer a los ojos de sus predadores.

Estos peces plateados, según descubrió una investigación publicada por la revista Nature Photonics, violan las leyes de la física gracias a la estructura molecular de su piel.

Un grupo de expertos de la Universidad de Bristol, coordinados por Nicholas Roberts, afirmó que el hallazgo es importante no solo para las investigaciones sobre materiales capaces de borrar los objetos de la vista, sino también para el control de la luz en los dispositivos fotónicos como los led (diodos emisores de luz) y las guías de ondas ópticas.

Estos peces desarrollaron una estructura sofisticada de la piel compuesta por varias capas a alto índice de refracción, que actúa como un reflector de alta calidad independientemente del largo de onda de la luz que incide en ellos.

El secreto de la estructura está en dos tipos de cristales con propiedades ópticas distintas, que mezcladas en la piel permiten a estos peces no polarizar la luz (y por lo tanto no absorberla) teniendo una elevada reflectividad.

Esta neutralidad a la polarización, subrayaron los expertos, es muy importante en el mundo acuático, donde muchos peces tienen una vista capaz de identificar las diferencias de polarización.

“Creemos que estos peces -observó Roberts- desarrollaron esa estructura particular para ocultarse de los predadores, como los delfines y atunes”. 

Entre las aplicaciones posibles de este descubrimiento se encuentra la posibilidad de obtener mejores dispositivos ópticos como “led y fibras ópticas que usan reflectores no polarizantes para mejorar la eficiencia”, dijo Tom Jordan, de la Universidad de Bristol.

Sin embargo, agregó, “estos reflectores artificiales requieren el uso de materiales con particulares propiedades ópticas, difíciles de obtener”.  “El mecanismo que se desarrolló en los peces supera esta limitación y proporciona una nueva manera de producir estos reflectores no polarizantes”, concluyó.

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