1 de January de 2014 17:50

Las semillas son bocadillos capaces de alargar la vida

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Maní, nueces, almendras o avellanas: agréguelos a su dieta por el bien de su salud y la longevidad.

Desde comienzos de los 90 se ha acumulado evidencia consistente de los beneficios de los diferentes tipos de semillas para la salud. Su consumo ha sido vinculado con un riesgo menor de enfermedades crónicas, incluidos desórdenes cardiacos y de los vasos sanguíneos y la diabetes tipo 2.

Los hallazgos más recientes, de los cuales se informó el mes pasado en la Revista de Medicina de Nueva Inglaterra , vienen del Estudio de Salud de Enfermeras y el Estudio de Seguimiento de Profesionales de la Salud, que juntos han seguido a casi 119.000 mujeres y hombres durante décadas.

Ambas investigaciones registraron repetidamente lo que comieron los participantes y analizaron sus dietas en relación con las causas de muerte entre las 27.429 personas que fallecieron desde que empezaron los estudios.

Cuantas más semillas eran consumidas, menores las probabilidades de que los participantes murieran de cáncer, enfermedad cardiaca y enfermedad respiratoria, y no porque los comedores de nueces sucumbieran a otras enfermedades. Su tasa de mortalidad fue más baja durante los años de estudio.

Aquellos que comieron semillas siete o más veces por semana tuvieron probabilidades 20% menores de morir de 1980 a 2010; incluso entre quienes consumieron nueces con menor frecuencia que una vez por semana, la tasa de mortalidad fue 11% menor que las personas que no las comieron.

Cuestión de peso.

¿Acaso las nueces no pueden causar aumentos de peso? Sí, una onza de nueces tiene de 160 a 200 calorías, casi un 80% son derivadas de grasa.

No obstante, en diferentes estudios, cuantas más nueces comían, más esbeltas tendían a ser las personas. Por ejemplo, en una investigación mediterránea que siguió el efecto del consumo de nueces sobre el aumento de peso a lo largo de 28 meses, los consumidores frecuentes subieron menos de peso que quienes nunca comían nueces.

¿Cómo es eso posible? En primer lugar, las nueces pudieran estar tomando el lugar de otros bocadillos de alto contenido calórico, como papitas fritas, galletas y golosinas.

En segundo lugar, el organismo pudiera tratar las calorías de nueces de manera diferente de las contenidas en otros alimentos con alto contenido de carbohidratos.

Además, podría ser que los consumidores de nueces siguen un estilo de vida más saludable y quemen más calorías con el ejercicio.

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