11 de December de 2013 09:43

Dermatólogo desmitifica la depilación con rasuradora y entrega tips para hacerlo de forma correcta

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De todos los métodos de depilación a los que recurren las mujeres, quizás el rasurado o afeitado es uno de los más mal vistos. De él se dice que como se corta el pelo, éste sale más grueso, más oscuro y hasta más rápido; que reseca e irrita la piel; que con las máquinas de afeitar es difícil acceder a todas las zonas del cuerpo y un largo etcétera.

Sin embargo, no todas estas afirmaciones son verdaderas y es por eso que a continuación el dermatólogo Andrés Lehmann se encarga de aclararlas.

- ¿El rasurado hace que el pelo crezca más rápido, y salga más grueso y oscuro?

"Eso es un mito", asegura el especialista, y explica que lo que ocurre es que cuando uno toca los vellos que han sido afeitados, lo que se palpa son las puntas afiladas que quedaron producto del corte con la hoja. De ahí la sensación de que son más gruesos.

En cambio, cuando los pelos son arrancados con pinzas, cera o alguna otra técnica de tracción, el vello que sale en su reemplazo tiene su punta más delgada, dando la sensación de ser más fino. Sin embargo, con el paso de los días se vuelve igual de grueso a si hubiera sido cortado con una navaja.

Lehmann agrega que el crecimiento de los pelos está determinado por los genes y las hormonas, y revela que los de las axilas lo hacen más rápidamente que el de las piernas. "Un crecimiento de aproximadamente seis centímetros al mes es normal", dice.

- ¿Es malo afeitarse las piernas?

"No es malo, de hecho produce una pequeña exfoliación y queda la piel más suave", afirma el dermatólogo, y añade que otros métodos, como la cera, provocan una mayor irritación ya que con ellos se produce una agresión a la piel. Asimismo, pueden desencadenar enfermedades o empeorar la foliculitis (inflamación de los folículos pilosos).

- ¿Conviene usar una rasuradora de hombre para la depilación?

Andrés Lehmann no lo recomienda, ya que existen diferencias claves entre las afeitadoras para ellos y para ellas. En primer lugar -señala el especialista- las de los hombres son más cuadradas y pequeñas, ya que el tamaño de la zona en las que son utilizadas es más reducido. En cambio, las de las mujeres abarcan una superficie más amplia, por lo que por lo general tienen más hojas.

Asimismo, las mujeres las usan en áreas más redondeadas, como las rodillas, por lo que sus cabezales deben tener una mayor movilidad.

- ¿Se debe pasar la afeitadora en seco?

"No", responde enfático el dermatólogo, y explica que el pelo seco es más difícil de cortar porque es más duro y las hojas lo tirarán más. De hecho, las rasuradoras femeninas tienen bandas lubricantes en sus cabezales, que facilitan el deslizar de la hoja y hacen que el corte sea más fácil, suave y agradable.

"Cuando uno lo humedece, el pelo es cortado por la hoja más fácilmente, porque el pelo está dilatado, está menos denso", sostiene Lehmann, quien además de agua recomienda utilizar geles o espumas de afeitar.

"Los jabones tienen detergentes que resecan el pelo y no favorecen la depilación", añade.

- ¿Es posible evitar la irritación? ¿Cómo?

"Con cualquier rasurado, la piel queda un poco más sensible", señala el especialista. Por esto, su consejo es evitar aplicar mucha presión a la afeitadora al pasarla sobre la piel, ya que esto no ayudará a la que la depilación sea más al ras y, por el contrario, causará más irritación y eventualmente cortes.

Asimismo, afirma que untar cremas o lociones en la zona depilada ayuda a calmar la irritación, siempre y cuando éstas sean hipoalergénicas, sin perfumes ni alcohol. Y si igual producen molestias, lo mejor es dejar de usarlas de inmediato.

También indica que las mujeres que sufren de queratosis folicular deben tener especial cuidado, porque cuando se rasuran las hojas pueden romper las pequeñas protuberancias que caracterizan a esa condición.

- ¿Cuándo se debe cambiar la rasuradora?

La respuesta a esta pregunta es sencilla: cuando ya no corta eficientemente o bien la banda lubricante ya está seca. Esto porque cuando la afeitadora no tiene filo, puede que sus hojas causen cortes y más irritación. Y si no tiene lubricación, es más difícil lograr que se deslice con suavidad sobre la piel.

Otra cosa importante de tomar en cuenta es que las hojas estén en buen estado, ya que al ser una herramienta que se utiliza bajo el agua, fácilmente pueden oxidarse y causar heridas e infecciones.


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