11 de March de 2015 21:41

Un recorrido de 3 000 kilómetros tras la corona

La mañana del martes 10 de marzo, las candidatas a Miss Ecuador grabaron un video en vestido de baño que será proyectado en la gala de coronación. Foto: Enrique Pesantes / El Comercio

La mañana del martes 10 de marzo, las candidatas a Miss Ecuador grabaron un video en vestido de baño que será proyectado en la gala de coronación. Foto: Enrique Pesantes / El Comercio

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Alexander García

El día comienza casi siempre para ellas a las cinco de la mañana. El pasado lunes (9 de marzo), por ejemplo, las 18 candidatas que aspiran a la corona del Miss Ecuador debían estar listas para el retoque de maquillaje a las 07:00. Ese día, las actividades terminaron a las 22:30 con un ensayo general de la noche final.

El lunes también grabaron el video que se proyectará en la apertura de la gala de elección que Gamatv transmitirá el próximo sábado (14 de marzo), a partir de las 19:00, desde el Centro de Convenciones de Guayaquil.

Las jornadas de trabajo, que además incluyen recorridos turísticos, compromisos con los organizadores, con los auspiciantes y los municipios de distintas regiones del país, parecen medir la capacidad de las aspirantes para lucir radiantes y sonrientes ante agendas exigentes, como la del Miss Universo.

En mes y medio, las aspirantes al cetro y la corona del Miss Ecuador 2015 han recorrido alrededor de unos 3 000 kilómetros por las carreteras del país y han participado en actividades en ocho provincias. La cifra equivale a atravesar el Ecuador de norte a sur (ida y vuelta de Tulcán a Huaquillas) casi cuatro veces.

“No ha sido nada fácil, pero todo reto requiere una dosis de sacrificio”, indicó Jexandra Mecías, de 21 años. La representante de Santo Domingo de los Tsáchilas dice que el esfuerzo es recompensado por la oportunidad de conocer ciudades como Cuenca, de la que se quedó prendada, y en donde las candidatas tuvieron tiempo hasta para irse de farra a una discoteca.

Como resultado de la convivencia y el largo trayecto que han compartido, las candidatas concuerdan en que han hecho grandes amistades en el Miss Ecuador, pero algunas reconocen también que “aprender a tolerar las diferencias” entre las 18 personalidades ha sido también uno de los principales desafíos.

En la denominada Ruta de la Belleza las candidatas recorrieron las calles de Ambato en el Desfile de las Flores y las Frutas, lucieron ropa de los artesanos de Pelileo y también pasearon en autos clásicos con sus trajes típicos en Cuenca.

En los estudios de Paradox, en Guayaquil, grabaron el tema que cantarán en la noche final: El sueño imposible, de la cantante española Paloma San Basilio. Una canción que habla del esfuerzo y la fe como virtudes necesarias para alcanzar un ideal.

El pregón de Ambato, donde las reinas desfilaron al lado de la gente, fue una de las grandes experiencias para María Emilia Cevallos, de 20 años, que a pesar del extenuante ritmo de trabajo llegó cada noche a descansar con una sonrisa.

“La verdad es que ha sido toda una aventura, han pasado muchas cosas que no me esperaba y ha sido muy gratificante. Yo vine a competir conmigo misma, contra mis miedos y mis inseguridades y llegué a la Ruta de la Belleza con mucha expectativa de conocer mi país y mi gente. Me llevo muchos aprendizajes”, indicó Cevallos, representante de Guayaquil.

Entre los sitios turísticos que conocieron las ‘misses’ estuvieron desde la laguna de Yambo en Cotopaxi, las playas de Esmeraldas y Santa Elena hasta el río Guayas, que recorrieron a bordo del barco pirata Morgan.

“Me he sentido en un paseo permanente, que ha durado más de un mes, en el que la organización se ha encargado de enseñarnos el país”, indicó Guadalupe Arias, representante de Quito, para quien conocer buena parte del Ecuador retribuye el esfuerzo de cumplir con largas agendas de actividades, muchas de ellas usando zapatos con tacos de hasta 20 centímetros.

A la candidata capitalina le ha sorprendido la belleza de pueblos pequeños que por su tamaño a veces se pasan por alto en la carretera, sobre todo un cantón como Pujilí, una zona de la Sierra destacada también por otras candidatas.

Arias resaltó también aquellas experiencias que las han acercado a la labor social. A su paso por Latacunga las candidatas compartieron con adultos mayores en un asilo de ancianos, mientras que en Quito visitaron un hospicio para niños con hogares disfuncionales.

Entre los viajes más largos Ariana Freire recuerda el periplo Guayaquil-Esmeraldas, donde se organizó un evento para escoger el mejor traje típico. El viaje debía tomar unas siete horas, pero con tantas paradas para fotos y la logística de alimentar en el camino a más de 40 personas, completaron el recorrido en 10 horas.

Freire, de 21 años, representante de Riobamba, dice que la experiencia la ha enriquecido como ser humano. “El hecho de estar lejos de tu casa y estar lejos de tu familia te hace ser una persona más responsable, más madura e independiente, pues muchas de nosotras vivimos aún con nuestros padres”.

La ganadora en la noche de elección del sábado se llevará entre otros premios un auto valorado en USD 25 000 y una corona de USD 30 000.

Las candidatas a Miss Ecuador se alistan para la gala final

Candidatas a Miss Ecuador. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO
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