28 de noviembre de 2017 10:37

Rusia perdió el contacto con satélite lanzado de cosmódromo de Vostochni

Rusia lanzó este martes, a las 14:41 locales un cohete Soyuz que transportaba un satélite meteorológico Meteor y un microsatélite rusos, así como 18 mini o microsatélites de instituciones o empresas de Canadá, Estados Unidos, Japón, Alemania, Suecia y Nor

Rusia lanzó este martes, a las 14:41 locales un cohete Soyuz que transportaba un satélite meteorológico Meteor y un microsatélite rusos, así como 18 mini o microsatélites de instituciones o empresas de Canadá, Estados Unidos, Japón, Alemania, Suecia y Noruega. Foto: Agencia AFP

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Agencia AFP

La agencia espacial rusa anunció el martes 28 de noviembre de 2017 que perdió el contacto con el satélite meteorológico Meteor, lanzado unas horas antes desde el cosmódromo de Vostochni, inaugurado en abril de 2016 en el extremo oriente del país.

“El contacto con el aparato espacial no se ha establecido porque no alcanzó la órbita prevista”, indicó Roskosmos en un comunicado, y precisó que se están estudiando los motivos de este fracaso.

Rusia lanzó este martes, a las 14:41 locales un cohete Soyuz que transportaba un satélite meteorológico Meteor y un microsatélite rusos, así como 18 mini o microsatélites de instituciones o empresas de Canadá, Estados Unidos, Japón, Alemania, Suecia y Noruega.

El primer lanzamiento de un cohete desde Vostochni tuvo lugar en abril de 2016, en presencia del presidente ruso Vladimir Putin. El cosmódromo de Vostochni reemplazará en el futuro a la legendaria base de Baikonur en Kazajistán.

“Todas las fases iniciales del vuelo del cohete se realizaron según el plan”, indicó la agencia en un comunicado. “Pudo ser un error de orientación de los propulsores, por ejemplo un error de programación o una falla técnica. En todo caso, el sistema de propulsión no funcionó correctamente”, dijo a la AFP el experto Vadim Lukachevitch, autor de varias obras sobre el espacio.

Esta pérdida es un fracaso muy molesto para el nuevo cosmódromo de Vostochni, proyecto de costo enorme destinado a reducir la dependencia de Rusia con respecto a la legendaria base de Baikonur, situada en las estepas de Kazajistán, y que debía significar el renacimiento de una industria humillada por varios reveses muy difundidos en los últimos años.

El primer despegue desde la base de Vostochni fue le 28 de abril de 2016, con un retraso de 24 horas según el calendario inicial, tras una primera tentativa abortada.

El lanzamiento tuvo que ser anulado in extremis en la primera tentativa a causa del mal funcionamiento de un cable, causando la furia de Vladimir Putin, quien regañó a los responsables del sector, el viceprimer ministro Dmitri Rogozin y el jefe de Roskosmos, Igor Komarov, y destituyó a varios responsables del sector.

Retardos y corrupción

Decidida en 2007 por Vladimir Putin e iniciada en 2012, la construcción del cosmódromo de Vostotchny fue calificada de “mayor obra del país” por los medios rusos y costó entre 300 a 400 000 millones de rublos (entre USD 4 000 y 5 300 millones).

Le obra estuvo involucrada en muchos asuntos de corrupción y la justicia rusa abrió decenas de investigaciones por desvío de fondos. El primer sitio de lanzamiento, destinado a las naves Soyuz, solo fue terminado en 2016 y el primer despegue desde el segundo sitio de lanzamiento, que enviará al espacio los futuros cohetes Angara, destinados a reemplazar a los viejos Proton, solo está previsto para 2021.

Rogozin declaró el martes, antes del incidente, que el tercer lugar de lanzamiento de Vostochni será construido de aquí a 2028, y aseguró que los errores ocurridos durante la construcción del cosmódromo no se repetirán.

Un tercer lanzamiento desde el cosmódromo de Vostochni está previsto en teoría para el 22 de diciembre. Las ambiciones espaciales rusas no parecen perturbadas sin embargo por los problemas del sector, pues Roskosmos anunció en septiembre que se unió al proyecto estadounidense de creación de una estación orbital alrededor de la Luna. Rusia prevé construir allí una base científica y efectuar sus primeros vuelos lunares de aquí a 2031.

El sector espacial experimentó en 2015 y 2016 una ola de reveses como la pérdida de una nave de carga Progress que debía llevar suministros a la Estación Espacial Internacional, la falla del lanzador Proton y el descubrimiento de defectos en la mayoría de los motores producidos para los cohetes que debían poner en órbita satélites.

Estos fracasos en serie se deben, según el experto Vadim Lukachevitch, a la desaparición de la cultura soviética de control de calidad de la producción espacial, especialmente después de la restructuración del sector hace unos años.

“El sector era dirigido antes por especialistas experimentados. Hoy lo dirige el sector militar-industrial” encabezado por responsables políticos y hombres de negocios surgidos del sector privado, indicó. Lamentó también que la industria espacial rusa está “estancada” y “habla mucho y hace poco”.

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