20 de agosto de 2017 00:00

Río caña otorga prioridad al ambiente

Fotos Juan Carlos Pérez para EL COMERCIO En la playa San José  convergen bosque seco,  mangle, río y un brazo de mar.

En la playa San José convergen bosque seco, mangle, río y un brazo de mar. Fotos: Juan Carlos Pérez para EL COMERCIO

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María V. Espinosa. Redactora
(F - Contenido Intercultural)

La comunidad Río Caña, del cantón Montecristi, en Manabí, es la protectora de alrededor de dos mil hectáreas de bosque seco, playa y manglar.

Desde hace 50 años, la comunidad se organizó para evitar la tala de árboles, la pesca indiscriminada y la destrucción de las especies como los crustáceos que habitan en el mangle.

Cada semana un grupo de pobladores se reúne y patrulla la zona de la playa y el manglar. Para ello, hace unos cinco años iniciaron la gestión para comprarse una camioneta. Los comuneros hicieron rifas, bingos y peñas bailables hasta que obtuvieron los recursos para adquirir el vehículo.

Si hay personas ensuciando la playa o destruyendo la naturaleza, los comuneros les explican la importancia de cuidar esa zona. “Si no nos escuchan reportamos de inmediato el caso al Departamento Ambiental del Municipio y este se encarga del caso”, señaló Arcadio Anchundia, presidente de la comuna Río Caña.

Él señaló que el manglar y el bosque seco son el hábitat de una gran variedad de aves como piqueros patas rojas y azules, garzas, fragatas, albatros y rabijuncos. También, de insectos y de arácnidos.

Además, en el remanente se encuentran epifitas y trepadoras, guarumos, balsa, manzano colorado, mamey, guayaba, cactus, ceibo, coco y aguacatillo, entre otros.

Cerca de la playa, en cambio, se encuentran un coral vivo y una concha fosilizada de más de metro y medio de altura. “Es un lugar muy especial. Sin embargo, no hacemos mucha promoción porque queremos conservar intacto este lugar”.

Para llegar hasta el coral se debe hacer un recorrido por una parte del brazo de mar en pequeñas embarcaciones de los comuneros de la zona.

Los nativos relatan que en el bosque aún se encuentran monos aulladores y distintas aves que llevan las semillas de las plantas en su pico y las esparcen por el interior del remanente y eso hace que se produzca un proceso de repoblación de las plantas. “Nosotros sembramos en puntos específicos plantas de guineo para que los pájaros se alimenten”.

Anchundia señaló que hasta hace 20 años todavía se encontraban venados en el bosque, pero los cazadores acabaron con la especie en el sector. “Casi no se los encuentra. Hace unos años vimos uno en el interior del bosque”.

Por eso - agregó - los patrullajes son intensos en el bosque. Los comuneros se han capacitado en temas medioambientales y también utilizan los conocimientos de sus ancestros montuvios como la poda de los árboles y la apertura de caminos. “También, a través de amorfinos, les explicamos al turista la riqueza que tenemos en la comuna”.

Anchundia señaló que hasta hace unos 20 años, la playa era poco visitada. Eso debido a que el mar no se observa desde la carretera de la Ruta del Spondylus. “De a poco empezaron a llegar turistas. Eso hizo que iniciemos campañas para que no ensucien el área protegida”.

No obstante, Anchundia señaló que los lunes deben reunirse por las tardes para recoger la basura que queda del fin de semana, cuando los turistas visitan la playa.

El comunero Ronald Zambrano señaló que los niños y jóvenes de las comunas Pile, La Unión y Río Caña aprendieron a nadar en el río, que no tiene una corriente fuerte. De ahí nació la idea de conservar ese territorio. “Nos fuimos encariñando del lugar y, cuando empezaron a venir turistas de las zonas cercanas, entendimos que al estar en nuestra comuna, debíamos cuidarla y protegerla”, afirmó.

Zambrano señala que en los feriados, el Municipio ha empezado a promocionar la playa San José como un recurso turístico de Montecristi. “No nos oponemos siempre que nos ayuden a cuidar este lugar”.

Según el Municipio de Montecristi, se trabaja en un proyecto que incluye la preservación del manglar y además la reactivación del sector a través del turismo ecológico y cultural. En este se recopila la experiencia que los comuneros han obtenido de la naturaleza. 

Trabajo

Los comuneros de Río Caña se dedican a la pesca artesanal y a la agricultura.

Clima

La temperatura promedio varía entre 24 y 29 °C. En el bosque, el clima es seco.

Población

Río Caña es un poblado que se compone de 700 familias que cuidan el bosque.

Etnia

La comuna Río Caña, de Montecristi, está integrada por montuvios y cholos.

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