26 de marzo de 2016 00:00

El reciclado es el elemento esencial de la artesanía fina

Este búho real fue fabricado completamente con papel reciclado. La pintura no contiene tóxicos. Foto: Victor Vizuete/ EL COMERCIO.

Este búho real fue fabricado completamente con papel reciclado. La pintura no contiene tóxicos. Foto: Victor Vizuete/ EL COMERCIO.

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
Redacción Construir

Todo sirve. Desde la mezclilla de un jean fuera de uso hasta las hojas de plátano o de choclo, más conocidas como cutul. Los pedazos de troncos son bienvenidos. El musgo epífito que crece en los bosques serranos, también. Las cortezas de corcho que caen de ciertos árboles se utilizan mucho. Las semillas del eucalipto, igual. El papel reciclado es de ley. Los cartones, ni se diga...

Todos esos elementos, más otros, como el fómix, forman parte de la materia prima para elaborar nuestros objetos, explica Carlos Castellanos, artesano y dueño del taller XP Creativos, ubicado en los locales 117-118 del Centro Comercial Quitus.

“En general -explica Ximena Cevallos, esposa de Castelo- todos los materiales desechados sirven para nuestros diseños, que son decorativos, utilitarios o mixtos” .

Toda esa cantidad de productos permiten a los Castelo elaborar artesanías de corte fino y delicado. Las muñecas y pastoras de cutul son muy solicitadas. Pero también lo son las águilas de papel reciclado o los búhos hechos con cortezas y palitos, encontrados en las largas prospecciones de campo que realizan los artistas en busca de elementos para levantar sus obras.

Es común que los artistas combinen varios materiales y estilos. Por ejemplo, una pastora tiene un vestido de hoja de plátano, cabello de cabuya y cuerpo de hoja de maíz. Las flores de su canasta son de cáscara de uvilla, pintadas en violeta y fucsia.
La corteza del coco, las bolitas de guaipe o el mazapán también forman parte del menú de componentes.

Con estos productos, explica Cevallos, se elaboran muñecas, cucuruchos y más personajes que conforman el imaginario nacional.

El proceso es difícil. Para dar el cuerpo se extrae la tusa de la mazorca con un cincel u otra herramienta. Cuando están secas las hojas, se da forma a la muñeca y se pintan. Los precios varían según el diseño, el tamaño y el material. Varían desde USD 9 en adelante.

Otros diseños de la pareja son las imágenes de animales, las pastas de libros y unas sui géneris tarjetas de regalo o presentación.

Estos productos son elaborados con papel reciclado y mediante un proceso parecido al ‘papier maché’.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)