2 de febrero de 2017 00:00

Goro-Goro, el mundo grotesco de Raymundo Valdez

Raymundo Valdez estudió en el ITAE. Su  obra tiene una fuerte influencia del manga, y del cómic.

Raymundo Valdez estudió en el ITAE. Su obra tiene una fuerte influencia del manga, y del cómic. Foto: Galo Paguay / EL COMERCIO

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Gabriel Flores
Redactor (I)

Lo grotesco y lo monstruoso son la esencia del trabajo pictórico del artista guayaquileño Raymundo Valdez. Estos rasgos visuales están presentes en los luchadores de sumo, boxeadores, soldados, héroes y villanos que ha coleccionado desde sus años de estudiante en el Instituto Superior Tecnológico de Artes del Ecuador.

Estos personajes son los protagonistas de Goro-Goro, la muestra que se exhibe, desde el pasado miércoles 1 de febrero de 2017, en
+ Arte Galería. Una exposición que es parte del primer intercambio artístico entre este espacio y la Galería DPM, de Guayaquil.

Las imágenes de Goro-Goro están atravesadas por dos referencias que han marcado el gusto estético de Valdez: el manga y anime japonés y el cómic estadounidense. Los personajes de estos dos mundos, el oriental y el occidental, han sido deformados y reinterpretados por el artista.

Valdez busca que lo grotesco, en su obra pictórica, se convierta en un acto de provocación, que las personas que se paren frente a sus cuadros se incomoden y se hagan preguntas sobre lo que están viendo.

En Goro- Goro Valdez explora el mundo de la guerra y sus personajes ‘heroicos’. Su interés por hechos puntuales como el ataque con bombas atómicas a Nagasaki se ve reflejado en ‘B-29 Bockscar’. “Para esta pintura me imaginé cómo sería la cabina del bombardero que soltó la bomba atómica”. El cuadro, como la mayoría de su producción pictórica, está salpicado de ironía. En la pintura uno de los pilotos tiene su cabeza difuminada y en su mano sostiene una edición del cómic Atomic Mouse.

La pictórica de Valdez también tiene referencias de la cultura pop, la televisión y el cine de los años ochenta y noventa y la influencia de artistas como el estadounidense George Condo, que también trabaja el mundo de lo grotesco.

Valdez cuenta que para trabajar los cuerpos y rostros de sus personajes, muchas veces, se fija en las deformaciones que tienen los animales. ‘Operación Crossroads’ es una serie de seis cuadros donde se observa esa animalización de las personas. Los rostros de los soldados tienen la mirada vacía y la nariz de un clown.

La mixtura del mundo oriental y occidental imprime una fuerte carga psicológica a sus personajes. Los Superman, Batman y Flash que pinta Valdez se alejan del prototipo hercúleo del cómic actual.

“En los cómic antiguos los superhéroes y los villanos no tenían toda esa musculatura que tienen ahora. Lo que intento es crear un nuevo estereotipo del estereotipo”, dice.

La tercera muestra individual de Valdez, la primera que se realiza en Quito, estará montada hasta el 24 de febrero. La galería está abierta de martes a viernes de 11:00 a 20:00 y el sábado, de 11:00 a 18:00.

Gabriela Moyano, dueña de este espacio, cuenta que durante el 2017 se tiene planificado más intercambios artísticos con espacios como No Lugar y la galería Pentasiete.

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