23 de junio de 2016 00:35

Promoción de los policultivos en Napo

Las mujeres son las responsables de cuidar los huertos. Los hombres limpian los bosques para la siembra

Las mujeres son las responsables de cuidar los huertos. Los hombres limpian los bosques para la siembra. Foto: Cortesía Wayra Kausay

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Valeria Sorgato
Redactora 
(F-Contenido intercultural)

En Napo, el proyecto Wayra Kausay -que significa “oxígeno para la vida” en kichwa- busca recuperar los policultivos y el trabajo comunitariode las comunidades del sector.

Pablo Cerda, de la comunidad de Runa Shitu, cuenta que paulatinamente han perdido la tradición de organizar mingas y reunirse entre los vecinos para compartir conocimientos y experiencias. Con este proyecto están revitalizando tales vivencias.

A la iniciativa planteada por Wayra Kausayse han sumado instituciones como el Programa de Pequeñas Donaciones de las Naciones Unidas, junto con la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y la organización Cedime.

En un terreno de 8 x 6 metros, las familias siembran plantas maderables, frutales y medicinales. “La idea del policultivo es que no se altere el bosque y que se logre una agricultura sostenible. Uno de los objetivos principales del proyecto es asegurar una dieta balanceada a las familias”, dice Fernando Ontaneda, coordinador técnico del emprendimiento.

El ajo, el ají o la menta son algunas de las alternativas para eliminar las plagas sin contaminar el ambiente. Ontaneda explica que más de 120 familias han recibido capacitaciones sobre la agricultura orgánica. La mayoría de los productos que cosechan son consumidos en casa. Lo que sobra lo venden en ferias o entre los mismos vecinos.

Ontaneda explica que antes las comunidades solo se dedicaban a la cosecha del maíz dulce en grandes plantaciones de monocultivo. Este tipo de trabajo, añade, estaba poniendo en riesgo la seguridad alimentaria de las personas, pues no tenían una dieta variada.

Ahora las comunidades están mejor organizadas. Comparten sus conocimientos y organizan mingas para que todas las familias se vean beneficiadas con chacras comunitarias. Todos los beneficios del huerto comunitario va para proyectos como el mejoramiento de espacios públicos o de aulas.

Cerda dice que el proyecto ha combinado los saberes ancestrales con técnicas más eficientes. Además, les ha ayudado a identificar productos claves para vender en el mercado.

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