3 de junio de 2017 00:00

Pilates, un reto para el hombre

Andrés Bermeo realiza un plancha con la guía de una entrenadora certificada en pilates.

Andrés Bermeo realiza un plancha con la guía de una entrenadora certificada en pilates. Colaboración Adela Lehrer, foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

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Paola Gavilanes

Quien no ha participado en una clase de Pilates podría creer que se trata de un sistema de entrenamiento ligero y que es solo para mujeres. Nada más alejado de la realidad.

Andrés Bermeo da fe de eso. Él se sumó a las clases de Adela Lehrer y aseguró que, tras varios encuentros, ha ganado fuerza muscular y ha corregido la postura. Añadió que las clases son intensas y que hay movimientos que aún le cuestan desarrollar.

Uno de esos consiste en acostarse sobre una fina colchoneta, colocar una pelota entre los tobillos, despegar la espalda y elevar las piernas lo más alto posible. Este movimiento es complejo, porque activa simultáneamente los músculos del abdomen, espalda y piernas.

Hay otros en los que el participante incluye pequeños cubos de espuma y rodillos. Esos accesorios demandan mayor concentración y esfuerzo.

Lehrer, con más de una década de experiencia, dijo que el pilates reúne posturas que conectan el cuerpo y la mente y que tienen como finalidad tonificar, mejorar la respiración, otorgar fuerza muscular e incluso reducir medidas. Esto último se consigue modificando el ritmo de ciertos movimientos, por ejemplo.

Eso es lo que hace Lehrer en sus clases y por eso la felicitan sus alumnas en su perfil de Facebook. Se trata de un circuito más dinámico que genera una sensación de bienestar a nivel físico y emocional. Las personas sudan, salen exhaustas.

Participar en las clases de forma recurrente le ha permitido a Bermeo desempeñarse de mejor manera en actividades como el ciclismo o atletismo. “He activado músculos que permanecieron inactivos durante mucho tiempo”.

Él, por ejemplo, practica natación, insanity, crossfit, ciclismo y con ninguna de esas disciplinas experimentó ese despertar de los músculos más internos que se alojan en el cuerpo, sobre todo en el centro, de donde proviene la fuerza que permite ascender por montañas, muros de escalada.

La práctica del pilates, de acuerdo con el entrenador Carlos Zorilla, también otorga elasticidad y mejora la coordinación, pues cada persona es consciente de cada uno de los movimientos que realiza.

Lehrer contó que los beneficios del pilates se han viralizado a través de las distintas plataformas digitales y por esa razón cada vez son más los hombres que se suman a los entrenamientos. El único requisito para par­ticipar es eliminar de la cabeza la idea de que el pilates es ­sencillo y que por eso lo hacen solo las mujeres.

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