25 de septiembre de 2017 00:00

Cada pieza arqueológica del Museo es motivo de una tertulia

Cortesía Casa de la Cultura/El Comercio Detalle de la botella globular con decoración zoomorfa de la cultura Chorrera y que se exhibe en Guayaquil.

Detalle de la botella globular con decoración zoomorfa de la cultura Chorrera y que se exhibe en Guayaquil. Foto: Cortesía Casa de la Cultura

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 3
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 2
Alexander García. Redactor
(F-Contenido intercultural)

El recipiente exquisitamente elaborado, usado de forma eventual para contener líquidos, alude a una serpiente enrollada que rodea completamente a la vasija. El cuerpo es sugerido a través de motivos geométricos y variaciones de color en la cerámica, mientras que la cabeza de la serpiente sobresale en alto relieve cerca de la boca del utensilio.

Se trata de una botella globular con decoración zoomorfa, perteneciente a la cultura Chorrera, que forma parte de la reserva del Museo de Arte Precolombino Carlos Zevallos Menéndez (MCZM), de la Casa de la Cultura Núcleo del Guayas (Cceng), una donación del Presley Norton.

Una tertulia cultural sobre el recipiente abrió el jueves pasado el Té arqueológico de la Casa de la Cceng, con el que el nuevo directorio de la institución propone un espacio de reflexión sobre objetos del pasado ancestral del Ecuador. La idea es poner en valor el repositorio del Museo, que reabrió en julio pasado dos de sus tres salas, pero que cuenta en su reserva con más de 10 000 piezas arqueológicas.

La idea es dinamizar la exposición de artefactos con el fin de nutrir el conocimiento al público, indicó el arqueólogo Marco Suárez, miembro del nuevo directorio y quien dirigió la primera charla.
“Tendremos una nueva pieza en exhibición cada mes, con un arqueólogo invitado comentando sobre cada utensilio, a fin de generar conocimiento y suscitar interés”, indicó Fernando Naranjo, director de la Cceng.

La vasija que fue objeto de análisis en el primer Té arqueológico tiene un cuerpo esférico, y es caracterizada como botella grande o botellón.

La atención con la que se ha elaborado y su vínculo con la serpiente podría resaltar la importancia del líquido contenido y el uso del mismo en actividades especiales.

Las referencias publicadas en etnografía de culturas de bosque tropical destacan la importancia de líquidos como la chicha fermentada, y de animales como los reptiles, vinculados con rituales aborígenes.

“Hay objetos similares encontrados en contexto de entierro. Tratándose de un reptil de tipo venenoso y por el hecho de que la cabeza está cerca de la boca de la vasija, implica algún tipo de relación con el líquido que está conteniendo”, indica Suárez.

El experto destaca la elevada expresión artística y técnica del objeto, el respeto por la proporción, la fineza en la distribución de la pintura y la concepción del diseño animal que la elevan a obra de arte. La pieza fue elaborada por manos aborígenes hace 3 000 años.

La vasija de la cultura Chorrera (1 200 a 500 antes de Cristo) carece de información de contexto sobre el entorno en el que fue excavada. A menudo estos artefactos son producto del huaquerismo, lo que dificulta aventurar un posible uso.

¿Cuáles son los líquidos que están vinculados a los rituales? Los estudios etnográficos de culturas de bosque tropical apuntan que pueblos de la Amazonía usan dos tipos de bebidas: la chicha fermentada de maíz o la chicha fermentada de yuca, en ambos casos sustancias embriagantes. Y generalmente pueden estar acompañadas de infusiones de yagé o ayahuasca, una bebida alucinógena elaborada con la combinación de otras plantas. Es posible que en el caso de la botella globular se esté frente a un artefacto utilizando en rituales similares, pero los especialistas recomiendan ser prudentes considerando que hay una gran distancia temporal entre la cultura Chorerra y las culturas de bosque tropical actual.

Los avances tecnológicos que alcanzaron en distintos períodos las culturas ancestrales del Ecuador, desde objetos en hueso o en piedra hasta la más fina orfebrería, hacen parte de la muestra temporal ‘Nuestra herencia del pasado’. Tras cuatro años de cierre, la nueva exposición reabrió el pasado 6 de julio el Museo de Arte Precolombino.

La exposición, de unas 300 piezas, incluye entre otros cerámicas, monolitos, sillas en U y objetos de cobre y de oro.

La entidad ha catalogado unas 5 000 piezas de su enorme repositorio, un proceso que tuvo cerrado el museo por los últimos cuatro años, luego de que también sufriera daños tras el terremoto del 16 de abril.

Ubicación

El Museo de la Casa de la Cultura está ubicado en las calles 9 de Octubre y Pedro Moncayo.

Horarios

El Museo atiende de lunes a viernes en horario de 09:30 a 17:30. La entidad ha catalogado 5 000 piezas.

Tertulia

Un grupo de piezas estará en exhibición cada mes y la charla se realizará el tercer jueves de cada mes.

En contexto 

La entidad ha catalogado unas 5 000 piezas, un proceso que tuvo cerrado el museo por los últimos cuatro años, luego de que también sufriera daños tras el terremoto del 16 de abril del 2016. La exposición incluye 300 piezas.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (1)
No (1)