16 de mayo de 2017 00:00

Una pasarela para mostrar los cambios del atuendo Saraguro

Las modelos durante el Desfile de Diseño y Moda Intercultural organizado por el Municipio de Saraguro. Foto: Lineida Castillo / EL COMERCIO

Las modelos durante el Desfile de Diseño y Moda Intercultural organizado por el Municipio de Saraguro. Foto: Lineida Castillo / EL COMERCIO

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Lineida Castillo
Redactora
(F-Contenido Intercultural)

La moda indígena se reinventa y gusta más. En el cantón lojano de Saraguro, los artesanos tienen como una actividad fuerte la elaboración de la vestimenta autóctona con sus accesorios, refrescados con colores vivos y diseños modernos.

Eso se mostró en el Desfile de Diseño y Moda Intercultural organizado por el Municipio local, que se desarrolló en el parque central. Unas 15 mujeres indígenas y mestizas participaron en las cinco pasarelas mostrando la riqueza cultural que hay detrás de cada atuendo típico.

El desfile mostró los cambios que ha marcado esta vestimenta en los últimos 80 años, en el cantón. En el primer momento, las modelos exhibieron los trajes ancestrales por parroquia y el distintivo que le diferencia a una de otra.

Por ejemplo, las mujeres de El Tablón usaban la falda tipo pollera gruesa, en lana de borrego y de color negro. Mientras que en Selva Alegre la pollera era similar, pero con colores vivos, como el fucsia, y una blusa con bordados delgados y encajes.

Olga Chalán, de 67 años, es la única artesana de Saraguro que sigue elaborando estas prendas porque, según ella, las adultas mayores no han dejado de usarlas. “Ellas prefieren mantener la esencia de su cultura ancestral”, dice Chalán.

Desde los 10 años elabora blusas y las borda a mano con lana. De su madre aprendió las puntadas recta, quingo y ocho, para los diseños coloridos de flores y hojas que sobresalen en el filo del cuello y las mangas. “Son las puntadas que utilizo desde siempre”, dice.

Antiguamente estas prendas las vestían las mujeres los domingos para salir de compras, del campo a la ciudad. “Para ellas eran prendas exclusivas y elegantes”, sostiene Chalán, quien vistió con sus obras a cinco jovencitas en el desfile.

Los comuneros de más edad llegan a diario a su taller para contratar la elaboración de estas blusas, que en promedio cuestan USD 15. En su larga trayectoria como artesana nunca ha usado máquinas bordadoras, mullos y lentejuelas, que se imponen en la moda actual.

Esos cambios se presentaron en el segundo momento de la pasarela con las modelos de Helen Tene, de la comunidad de Oñacápac; Mary y Lizbeth Gualán, de Lagunas; Viviana Aguilar, de San Lucas; y Gabriela Contento, de Gunudel.

Según Sara Lozano, coordinadora de Interculturalidad del Municipio, el desfile puso en evidencia la cultura y la trascendencia que ha tenido la vestimenta de las indígenas a lo largo de los años. “Mostramos las raíces y la manera de superación de los artesanos”.

En este espacio se destacaron los diseños de blusas y polleras bordadas a máquinas con colores vivos y figuras como la chacana andina, flores, sol, hojas o aves. Sobre los bordados se acomodaron mullos y lentejuelas con brillo.

Esta ropa la visten a diario, principalmente las adolescentes y madres jóvenes. El complemento a la elegancia lo impusieron las fajas con bordados gruesos, bayetas (capas), anacos (faldas), tupos (prendedores) y zarcillos (aretes) de vistosos colores.

Los atuendos fueron creaciones de artesanos y diseñadores expertos en ropa, joyas y bordados como Angelita Purudí, Rosa Lozano, Anita Guamán, Olga Chalán, Ana Cango, entre otras. También hubo la presentación de modelos mestizas y ropa actual.

Con esta iniciativa, el Departamento de Interculturalidad busca fortalecer la riqueza cultural que hay detrás de las costumbres, tradiciones y trabajo de los artesanos. “Son prendas ancestrales con ajustes modernos y accesorios que mantienen el estilo incaico de la identidad indígena”, dijo Lozano.

La diseñadora Ana Cango presentó las últimas tendencias en bordados con diseños de la chacana andina en el filo de la pollera, cuello de la blusa y en la faja. Esther Gualán, de Las Lagunas, fue quien vistió este llamativo traje.

Gualán ha participado en varias pasarelas en Loja y Cuenca. Le agradó esta última porque reunió exclusivamente a los artesanos y diseñadores de su cantón. “Acá los artesanos se esmeran por vestir con elegancia a la mujer”, destacó.

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