26 de June de 2015 21:06

Paleotraining, la propuesta de un gimnasio sin máquinas

Para que los ejercicios sean efectivos es necesaria la concentración. Así se gana equilibrio. Foto: Vicente Costales/ EL COMERCIO.

Para que los ejercicios sean efectivos es necesaria la concentración. Así se gana equilibrio. Foto: Vicente Costales/ EL COMERCIO.

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Gabriela Castellanos
Redactora (I)
mgcastellanos@elcomercio.com

Reptar, saltar, trepar y desplazarse son las bases para cada ejercicio de paleotraining. El gimnasio llama la atención por la escasa maquinaria, pesas e instrumentos. La clave de este ejercicio está en la utilización de elementos naturales. De ahí que el gimnasio se ambiente para que sea lo más cercano a la naturaleza. El césped y algunos troncos son básicamente todo lo que se necesita.

Incluso los zapatos se vuelven innecesarios. “Así como un cirujano que usa guantes delgados para tener más sensibilidad, queremos que las personas tengan más conexión con la naturaleza”, indica Juan Escribano, entrenador en Paleotraining Ecuador, ubicado en Cumbayá.

Este sistema, asegura Escribano, ayuda a mejorar el rendimiento porque se hace cardio y se baja de peso. Parte de la imitación de movimientos “que hacían nuestros antepasados con lo que tenían disponible”; es decir, nada artificial.

Sus creadores piensan que las habilidades que se desarrollan en este entrenamiento fueron las que ayudaron a la supervivencia de los seres humanos. Las mismas destrezas -indican- se han perdido por la forma de vida sedentaria de la sociedad contemporánea.

Colgarse de los troncos por varios segundos ayuda a ganar fortaleza en los músculos. Foto: Vicente Costales/ EL COMERCIO.

Colgarse de los troncos por varios segundos ayuda a ganar fortaleza en los músculos. Foto: Vicente Costales/ EL COMERCIO.

El paleotraining nació en España, en Islas Canarias, hace pocos años. Si bien se practica en el gimnasio, organizan salidas a bosques y parques donde puedan estar al aire libre. Su creador Airam Fernández, de origen español, pensó en esta actividad con ese fin.

Al principio se practicaba únicamente en España, luego se abrieron más espacios en Europa. A Latinoamérica llegó hace poco. En junio se abrió oficialmente la primera sala de paleotraining en Quito. Fernández visitará Ecuador para formar nuevos entrenadores en el mes de julio.

Josselyn Rivadeneira empezó a practicar paleotraining hace tres semanas. “Es diferente a las pesas y al crossfit porque es natural y completo”, indica. “También aprendes a no lesionarte porque trabajas con tu propio cuerpo”, dice.

La rutina es una serie de ejercicios personalizados y en circuito. Se caracterizan por ser cortos: entre 10 y 30 minutos; pero de alta intensidad. Las actividades están pensadas en desarrollar agilidad, la fuerza y el equilibrio, útiles en día a día.

Los paleotrainers tienen una paleodieta. Este plan nutricional suprime alimentos procesados e industrializados. “Desde la revolución industrial se incorporaron a la comida el trigo, azúcares refinados y lácteos”, explica Escribano.

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