24 de May de 2010 00:00

La obesidad infantil ataca en el país

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Redacción Sociedad

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En los pasillos del hospital Baca Ortiz de Quito, Jhon Salazar, de 4 años, juega. Mientras espera su consulta con el endocrinólogo infantil Mario Acosta, su madre Leonor Flores relata que la pediatra Cuesta Pascal remitió el caso a esta área porque tiene problemas de sobrepeso. “Jhon quiere comer a cada rato”, dice.

El niño mide 108 centímetros y pesa 24 kilos. Por su estatura, edad y sexo, el peso debe llegar máximo a los 18 kilos, según valores internacionales (ver tabla).Jhon es uno de los casos de sobrepeso y obesidad que se presentan en el país. Un estudio del Ministerio de Salud Pública y de la Escuela de Posgrado de Nutrición de la Universidad Central indica que alrededor de 20% de niños y adolescentes tiene sobrepeso y obesidad. Otro dato revelador: entre el 25 y 30% de niños padece sobrepeso y el 17% obesidad. Así lo refiere Silvia Almeida, pediatra del Hospital Metropolitano de Quito.

El médico Acosta afirma que estas patologías no existían en niños hasta hace 15 años. Ahora en el área de endocrinología del Baca Ortiz entre el 15 y 20% de los pacientes que se atienden a diario tiene sobrepeso y obesidad. Al día se realizan 20 consultas.

Un dato más preocupante es la presencia de casos de obesidad mórbida. La prevalencia en el país se sitúa del 2 al 3%, asegura Acosta. Entre el 2008 y 2009 en el Baca Ortiz hubo cinco casos. Todos ellos fueron intervenidos con cirugía bariátrica.

¿Cuáles son las causas? Las principales son dos. La primera se refiere al factor genético. Almeida dice que si la madre padece sobrepeso el niño tiene el 40% de probabilidades de adquirirlo. Si el sobrepeso afecta a los dos padres, el riesgo se duplica.

La segunda causa es la mala alimentación y la falta de actividad física. Para los especialistas, hay sedentarismo en los niños, promovido por el ambiente actual. Por ejemplo, los niños pasan muchas horas frente al televisor o en la computadora. Ya no quieren jugar, advierte Acosta.

¿Cuáles son las consecuencias en la salud? El exceso de peso es el detonante de la diabetes, hipertensión, colesterol e infartos. Estas patologías ya son las primeras causas de muerte en la población adulta en el país.

Lo alarmante, según Acosta, es que niños entre 8 y 12 años sufren estos trastornos. En el hospital, el 80% presenta problemas de colesterol, el 60% sufre de presión elevada y más del 30% padece atosis hepática, (hígado graso). Y el hiperinsulinismo, que provoca diabetes, ataca al 70%.

Otra afección es el decolamiento de la cabeza del fémur, una separación del hueso de la cadera por el peso excesivo.

También origina apnea de sueño (se deja de respirar mientras se duerme). Esto puede provocar trastornos en el cerebro y hasta la muerte, dice Almeida.

Adicionalmente, genera problemas en las articulaciones y agotamiento físico. Este síntoma alarmó a Leonor Flores. “Jhon se cansa rápido cuando juega”.

Asimismo, se suman trastornos psicológicos de baja autoestima, depresión y ansiedad.

La edad más crítica es la escolar. Almeida dice que en los primeros años de vida hay factores protectores como la lactancia.

Además, el niño desarrolla un sistema natural de regulación del apetito y come según sus necesidades. Pero después de los 6 años, hay un alto consumo de calorías, en especial en las loncheras. Se prefiere la comida ‘chatarra’ (‘snacks’, frituras, azúcares y jugos envasados).

¿Cuál es el tratamiento? En los niños es absolutamente nutricional, aparte de una rutina de ejercicios. No se usan fármacos.

8 ‘tips’ para afrontar el exceso de kilos

La dieta infantil diaria debe contener entre el 10 y el 15% de proteínas, del 60 al 65% de carbohidratos y del 15 al 20 % de grasas.

El niño debe comer 5 veces al día. Los refrigerios entre comidas deben ser de fácil digestión e incluir frutas y yogur.

El infante tiene que realizar ejercicios o alguna actividad física, por lo menos, una hora diaria. Es aconsejable elaborar una rutina.

Evitar los snack, azúcares y frituras en la lonchera. Es menor si se prepara el refrigerio en casa con jugos naturales, frutas y cereales.

Antes de los 6 meses de edad no se recomiendan alimentos externos. El niño debe alimentarse solo con leche materna.

El menor necesita aprender hábitos alimenticios sanos dentro y fuera de casa. Y debe conocer los riesgos del sobrepeso

Los padres deben ser el ejemplo de una buena alimentación y de actividad física. Su conducta debe motivar al niño.

Se sugiere no ridiculizar al niño con exceso de peso ni llamarlo gordo o lento. Esto influye en su conducta y autoestima.

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