12 de agosto de 2017 01:09

Nobol, cuna de la santa montubia

Piscinas, toboganes, canchas, áreas verdes y agroturismo ofrece la hacienda La Garza Roja, con grandes réplicas de piezas de cerámica de culturas precolombinas de la Costa.Fotos: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

Piscinas, toboganes, canchas, áreas verdes y agroturismo ofrece la hacienda La Garza Roja, con grandes réplicas de piezas de cerámica de culturas precolombinas de la Costa.Fotos: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

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Alexander García
Redactor (F-Contenido Intercultural)

Uno de los 14 vitrales de la iglesia consagrada a Narcisa de Jesús Martillo y Morán, en el Santuario de Nobol, muestra a la Santa montubia dando de comer a las gallinas, entre vacas y patos, con la casa montubia tradicional de fondo, los arrozales característicos de la región y los navegantes que recorren en canoas el río Daule.

El vitral, titulado ‘La niña Narcisa en sus labores del campo’, resume el paisaje cultural de Nobol, 33 kilómetros al norte de Guayaquil, que este mes celebra 25 años del proceso de cantonización.

La población del Guayas apuntala sus atractivos turísticos en el componente religioso. Pero la oferta incluye además platos típicos y actividades en el río –paseos en canoa y zonas para balnearios de agua dulce-.El parque recreativo de la hacienda La Garza Roja también tiene piscinas, áreas verdes, áreas culturales y acento en el agroturismo.

El maduro con queso es uno de los platos típicos, que se ofrece en decenas de locales en la calle principal de Nobol. Francisca Veliz, ‘Doña Panchita’ del local Mi Comida, dice que la particularidad es el queso elaborado con cuajo fresco.

El cuajo proviene de Salitre, pero las gallinas y patos de los secos se crían en las inmediaciones de la población. Con sus preparaciones, los locales criollos destacan los productos de los campesinos de la zona, dice Veliz, que lleva 30 años vendiendo comida en su local. Caldo de salchicha, fritada, sancocho de gallina y torreja de choclo con queso hacen parte también de la oferta.

El maduro con queso es uno de los platos típicos del cantón. Francisca Veliz los prepara hace 30 años. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

El maduro con queso es uno de los platos típicos del cantón. Francisca Veliz los prepara hace 30 años. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO


Los paseos en lancha por el río, recorrido desde USD 1 por persona cuando se completa al menos 15 turistas, recuerdan otra vez los elementos del vitral, con campesinos criando aves a la orilla o navegando en canoas. Los recorridos parten de una escalinata que baja hasta el río, a un lado del Santuario donde reposa el cuerpo incorrupto de la santa.

Los recorridos fluviales incluyen una parada en la Hacienda San José, ubicada a la entrada del pueblo, el lugar donde nació Narcisa de Jesús el 29 de octubre 1832, sitio de peregrinación de fieles. En el lugar se encuentra enrejado un mural con la imagen de la santa, una reseña al lado del árbol de guayabo agrio donde la santa rezaba y ofrecía catecismo a los niños. Los fines de semana, en esa zona, se ubican comedores y los jóvenes ofrecen cortos paseos a caballo (USD 2). El río en ese sector es usado también como balneario.

La Garza Roja exhibe al aire libre esculturas en piedra y réplicas de gran tamaño de piezas de las culturas de la Costa, y tiene un museo de tres pisos.

La entrada es de USD 5 adultos y USD 4 niños, pero las actividades extras tienen un costo adicional. “Tenemos paseos a caballo, en bote y chiva, para ver a los búfalos. La idea es conectar con la naturaleza, con el arte y el pasado ancestral”, indicó

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