23 de mayo de 2016 10:09

La ‘suciedad brillante’ de los platos de Nick Menza, exbaterista de Megadeth

Nick Menza murió el 21 de mayo del 2016 durante un concierto con la banda OHM. Foto: captura de pantalla

Nick Menza murió el 21 de mayo del 2016 durante un concierto con la banda OHM. Foto: captura de pantalla

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Juan Carlos Moya

A la hora de hablar de un baterista jamás se debe pasar por alto un detalle esencial: el juego de platos que este usa (el ‘cymbal set’). Soslayar esta información es imposible: si bien es cierto que un baterista es sus tambores, bombo y caja, además es en gran medida el brillo, ‘suciedad’, y color de los platillos (marca, modelo y pulgadas) que usa.

Así, por ejemplo, Ian Paice usa (y ha usado siempre) unos Paiste fórmula. Y Stewart Copeland, batería de Police, a su turno ha oscilado entre Zildjian y Paiste.

Nick Menza, en sus últimos tiempos, estaba usando unos platillos Soultone. Su set de platos favoritos era: 16" Custom Hats, 20" Custom Brilliant RA Crash, 18" Custom Brilliant Crash, 22" Prototype Ride, 20" Natural Crash.

Llama la atención que usaba unos platos dobles (hit-hats) de 16 pulgadas. Esto como un homenaje al rock clásico. Al escuchar el sonido Menza, se percibe esa suciedad terrosa y a la vez pesada y metálica de sus platillos.

Sin duda que a nivel de marcas de batería se ha movido por Tama (super rockera por su amplitud sonora hasta Pearl, cuyo sonido a rock de los sesentas es especial.

Menza, recientemente fallecido, es un ‘bicho raro’: su ‘golpe personal’ no solo proviene del thrash metal. Quien sabe escuchar con deleite los ‘tresillos’ (golpes de tambores y bombo con destiempo del último) de Bill Ward (batería de Black Sabbath) sabrá notar que hay una clara influencia de este maestro en la carrera de Nick.

Además se puede percibir en el exbaterista la energía del swing jazz y los matices propios de este género. No en vano Nick fue hijo del compositor de jazz Don Menza. Y cuando a matices me refiero estoy hablando de los ‘fortes’ y ‘pianos’ que imprime al ejercitar rudimentos (lógica de golpes en percusión) en los parches.

Symphony of Destruction, la memorable canción de Megadeth de 1992, es un claro ejemplo de cómo Menza no descuidó el sabor y poder del ‘beat’ clásico del blues y rock and roll.

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