20 de agosto de 2014 13:21

Las múltiples reencarnaciones de la Casa de las Palomas

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Redacción Cuenca

Las paredes de la casona patrimonial ubicada en la calle Benigno Malo, Centro Histórico de Cuenca lucen pinturas de palomas revoloteando. Esa singularidad hace que la edificación sea conocida como la Casa de las Palomas.

En este inmueble patrimonial que data de 1900 funciona El Instituto Nacional de Patrimonio de la regional del Austro (INPC).

De acuerdo a datos históricos que reposan en la institución, la familia Maldonado-Crespo fue dueña de la casona, que en principio solo tenía dos cuartos y un terreno amplio que era utilizado como caballerizas.

En 1908 la edificación fue comprada por Joaquín Rendón, quien realizó una serie de construcciones en la casona. Un detalle llamativo en la decoración, es el empedrado de los pisos del zaguán y de los patios, elaborados con piedras de río e hileras de huesos provenientes de los esqueletos del ganado vacuno.

En los archivos del INPC también se detalla que Rendón pintó las paredes de la edificación, con elementos decorativos que representan a mujeres sonrosadas de largos vestidos, que juguetean con una multitud de palomas.

En otras de las pinturas se muestra paisajes rurales europeos con pequeños pueblos y escenas de cacería. La decoración de la casa guarda coherencia con el gusto romántico de la época.

Esta edificación dejo de ser una casa de familia tras la muerte de Rendón; su esposa la arrendó a los militares para que sea un casino.

Al poco tiempo la casa fue comprada por la familia Nárvaez Celleri, que dio diferentes usos al inmueble. Posteriormente fue arrendada por la Escuela Fiscal de Niñas Tres de Noviembre. 

Luego, allí se instaló una fábrica de velas (Marca Cristo) y después la imprenta de Diario El Sur. Después de un par de años funcionó la fábrica de refrescos Panamericana Okey y casi en seguidilla una fonda.

Para 1972, con la muerte del Salvador Narváez, dueño del inmueble, empieza a deteriorarse y en 1986 el INPC presentó una oferta para comprar la casona; los trabajos de restauración se iniciaron en 1987.

Luego de más de 10 años de trabajos, en una primera ala empezaron a funcionar las oficinas del INPC.

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