16 de abril de 2017 00:00

Miradas al viejo paisaje natural del país

Los Illinizas. Robinson tomó la foto en blanco y negro en 1940. Cortesía: Juan Diego Pérez Arias y ‘NIeve y Selva en Ecuador’
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Juan Diego Pérez Arias y Olivier
Dangles, para EL COMERCIO (I)*

El viento helado, que ya empezaba a herir las manos y la cara, nos recordaba que habíamos superado los 4 500 metros de altitud. Cada paso lo dábamos con esfuerzo y, por momentos, nuestros corazones querían salirse del pecho.

Luego de un corto descanso, avanzamos nuevamente por la empinada pendiente, hasta que finalmente habíamos llegado al lugar exacto. Muy cerca de los 4 800 metros, en la ensillada entre los dos Illinizas, sacamos el libro que traíamos en la mochila y comparamos una de sus fotos con la vista que teníamos delante de nuestros ojos. ¡Era el mismo lugar!

El libro que nos llevó hasta los Illinizas se titula ‘Nieve y Selva en Ecuador’. Fue publicado en 1952 por Arturo Eichler, escritor, fotógrafo, montañista, profesor universitario y gran conservacionista nacido en Alemania, que llegó al Ecuador en los años treinta.

Las imágenes evidencian el cambio en la vía a Conocoto entre los siglos XX y el XIX. Fotos Cortesía: Juan Diego Pérez Arias y ‘NIeve y Selva en Ecuador’


Con fotografías del autor, de Blomberg, Robinson, Hirtz y una portada de Guayasamín, ‘Nieve y Selva en Ecuador’ ayudó a que una generación de ecuatorianos descubriese y valorara esta faceta de su país.

El Ecuador natural y rural sorprendía con sus grandes paisajes que se hacían asequibles a través de las imágenes e historias de estos viajeros. Hoy en día, ‘Nieve y Selva en Ecuador’ constituye un invalorable documento, un registro de un país que poco a poco ha ido dejando de existir.

Simplemente, gracias a la posibilidad de comparar un antes y un después, este libro se ha convertido en un llamado de atención sobre lo que esta pasando en el Ecuador, lo que estamos perdiendo y nuestra amnesia frente a los cambios brutales de nuestro entorno.

Esta amnesia se genera por la falta de puntos de referencia y por la pérdida progresiva de las características de los paisajes que nos rodean, de una generación a otra.

Un niño que nace en nuestros días tendrá como referencia la ausencia de nieve en los Illinizas, una vía a Conocoto llena de tráfico y esmog. Es decir, no estará consciente de la degradación.  

Parte del texto para este artículo fue tomado del libro ‘Amnesia’, que está por publicarse, donde se observa el recorrido realizado por los dos investigadores en el país.

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