4 de julio de 2014 21:29

La matriz productiva marca el norte para la entrega de becas

Las personas realizan diversos trámites en la Senescyt, en el norte de Quito. Foto: Jenny Navarro/ EL COMERCIO

Las personas realizan diversos trámites en la Senescyt, en el norte de Quito. Foto: Jenny Navarro/ EL COMERCIO

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David Villacís. Redactor
dvillacis@elcomercio.com 

Diego Vaca, de 34 años, fue uno de los beneficiarios de las becas estatales para especializarse en el extranjero. Él obtuvo un máster en Ciencias en Tecnología para la Energía Sustentable, por la Universidad Técnica de Delft, Holanda.

Siempre estuvo interesado en estudiar en el exterior  y con el tiempo tuvo la oportunidad de acceder a las becas estatales. Para ello, reunió varios requisitos, como por ejemplo, contar con la admisión de la universidad, tener el auspicio de una institución privada o pública, rendir una prueba de aptitud psicológica, entre otros. En su caso, consiguió el auspicio de su universidad, la Espe, donde se graduó como ingeniero mecánico en el 2003.

En la página web de la Senescyt constan las bases para postular, entre las que se destacan ser ecuatoriano, contar con un título, tener la carta de aceptación a un programa de estudios, presentar los requisitos que exige la universidad a la que va a aplicar, detallar un estimativo del costo de la beca solicitada y la hoja de vida.

Según Vaca, el costo para estudiar en Europa fue de USD
50 000 y de ese valor le financiaron USD 49 800.

Cifras similares e incluso mayores ha pagado el Ecuador a los 8 859 becarios que tiene. Esto lo convierte en el país con mayor nivel de becas otorgadas en función de la población, superando a otras naciones como Brasil, Chile o México. De ellos, la mayoría está estudiando carreras relacionadas con el cambio de la matriz productiva: ingenierías, tecnología, producción, ciencias de la vida y ciencias básicas.

Este tipo de asignación de las becas se inició en el 2007 con fuerza. Desde entonces hasta hoy, más de 7 000 estudiantes se han capacitado en esas áreas. Esto ha dejado la posibilidad de que unos 1 800 jóvenes se formen en artes, humanidades y educación, según la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt).

En marzo pasado, el titular de esa entidad, René Ramírez, dijo que las becas forman parte del “nuevo componente del Grupo de Alto Rendimiento (GAR), que busca fortalecer el talento humano nacional mediante un programa de becas de excelencia que permitirá fortalecer la formación técnica y tecnológica en el país, con miras hacia el cambio de matriz productiva”.

Hay dos tipos de becas de profesionalización y especialización que se entregan: nacionales, que están destinadas a las personas de bajos recursos económicos, y las internacionales, que a su vez se dividen en tres modalidades: Cooperación Internacional, de Excelencia y de Convocatoria Abierta.

Estas últimas están ligadas principalmente a las ingenierías, ciencias de la vida y producción. Para ello se puede acceder a 200 universidades especializadas en estas áreas de conocimiento alrededor del mundo. Las de Excelencia se dirigen a quienes deseen estudiar en universidades con mejor ‘ranking’ mundial de calidad por área de conocimiento, explica Ramírez.

Las tecnologías, carreras de tercer nivel y especializaciones que se pueden cursar son: ciencias naturales, matemáticas, estadística, tecnologías de la información y comunicación, ingenierías, industria, construcción, agricultura, pesca, veterinaria, educación, artes, ciencias sociales, salud y bienestar, y administración.

Para maestrías, diplomados y doctorados, los programas que no se costean están relacionados con negocios, marketing, finanzas, contabilidad, administración de proyectos, derecho empresarial, diseño de interiores, de modas, recursos humanos, orfebrería, gastronomía y medicina estética.

Para el nivel técnico, el monto máximo de financiamiento es de USD 150 000 durante tres años. La maestría (hasta dos años) y el doctorado (hasta cuatro años) son financiados con un presupuesto de USD 250 000. Entre los rubros que se financian están la matrícula, colegiatura, derechos de grado, manutención, investigación, material bibliográfico, tesis, eventos científicos, pasajes y seguro de salud y vida.

Para quienes ya estén cursando sus estudios, el financiamiento será a partir de la fecha de adjudicación de la beca.

Jimmy Valarezo es otro profesional que alcanzó su especialización mediante este programa. Él obtuvo el título de máster en Energías Renovables en la Universidad Europea de Madrid, después de permanecer en ese país por un año.

En su caso, fue el Gobierno Provincial de Loja la institución pública que lo auspició y la cobertura de la beca fue del 100%.

Según Valarezo, la experiencia fue espectacular y además tuvo la oportunidad de conocer parques eólicos y centrales hidroeléctricas.

Similar suerte tuvo Andrea Lovato, una arquitecta graduada en la Universidad Católica de Cuenca. Su maestría la realizó en la Universidad de Zaragoza, donde siguió ecodiseño y eficiencia energética.

Lovato comenta que estuvo interesada en una maestría relacionada a su profesión, pero que al mismo tiempo ofrezca una contribución al medioambiente. Al inicio, lo que más le causó dificultad fue acoplarse al nivel académico de ese país, especialmente porque las construcciones en Ecuador no son iguales a las de España y eso requirió mayor esfuerzo.

En contexto

Para la elaboración del presupuesto total de la beca se contemplará un porcentaje del 10% para imprevistos, que podrá cubrir incrementos en la matrícula o los pasajes. Los programas de postulación para las universidades de excelencia no tienen límite de edad.

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