5 de noviembre de 2016 00:00

Un vuelo que ejercita, divierte y fortalece

Los trabajos sobre el anillo también suman adeptos porque los practicantes lucen un cuerpo estilizado. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

Los trabajos sobre el anillo también suman adeptos porque los practicantes lucen un cuerpo estilizado. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

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Paola Gavilanes

La ‘lyra’ o anillo acrobático es una de las disciplinas aéreas que con más frecuencia atrapa la atención del público. Lo hace por sus múltiples beneficios: otorga fuerza, equilibrio, agilidad mental. Además, los ejercicios están diseñados para tonificar cada uno de los músculos del cuerpo, mientras el usuario disfruta de la sensación de volar.

Un movimiento de inversión, por ejemplo, activa los músculos de los brazos, piernas y abdomen. El llamado escorpión involucra músculos de la espalda y glúteos.

Los trabajos sobre el anillo también suman adeptos porque los practicantes lucen un cuerpo estilizado, pues para subir es necesario mantener un peso saludable. Solo así es posible pasar de un movimiento a otro sin tanto esfuerzo y sin el riesgo de caer.

“Caso contrario, el practicante puede sufrir desgarros porque para subir a la lyra se trabaja con el peso del propio cuerpo”, dijo Julia Padilla, entrenadora en D’Coco Pole Dance.

Andrea Díaz, otra instructora, añadió que los trabajos sobre la lyra también mejoran la memoria y coordinación, y por esa razón se sugieren también para los niños.

El único requisito, para participantes de todas las edades, es contar con la asesoría adecuada, pues el nivel de exigencia debe ser progresivo para evitar accidentes o lesiones.

Esta disciplina no se restringe a un límite de edad, sin embargo, Padilla recomendó practicarlo hasta los 50 años.
“Con el paso del tiempo, las personas perdemos fuerza y elasticidad, indispensable en la práctica de la lyra”.

Para evitar caídas, Padilla sugirió también iniciar las prácticas teniendo el piso como base. “Para ganar confianza”.

Desde su experiencia, calcu­la que a una persona que jamás ha estado en contacto con un arte aéreo (pole dance, yoga aéreo) le tomará entre dos y tres meses subir al anillo.

Ambas instructoras sugirieron combinar la práctica del anillo acrobático con disciplinas como crossfit, levantamiento de pesas, insanity, entre otras, para ganar fuerza muscular y ósea.

La caminata, el trote, el ciclismo, la bailoterapia y los aeróbicos, en cambio, son ideales para reducir medidas y alcanzar un peso saludable.

Extensión 
Para cumplir con este ejercicio se requiere de conciencia corporal, coordinación y concentración. Activa todos los múscu­los: desde los hombros.

Escorpión
En este movimiento interviene la fuerza de las piernas y abdomen. Otorga fuerza y afina la elasticidad. Es ideal para estirar músculos.

Arco
Este movimiento requiere de elasticidad y de la fuerza de los brazos, piernas y abdomen. ­Permite estirar los músculos de la espalda.

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