21 de febrero de 2016 17:22

Liberan tortugas después de 51 años en cautiverio

Después de permanecer en cautiverio en el Centro de Crianza de tortugas gigantes "Fausto Llerena" cerca de 51 años, cinco tortugas macho retornaron a su hábitat natural

Después de permanecer en cautiverio en el Centro de Crianza de tortugas gigantes "Fausto Llerena" cerca de 51 años, cinco tortugas macho retornaron a su hábitat natural. Foto: Cortesía Parque Nacional Galápagos

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Valeria Sorgato

A sus 70 años cinco tortugas macho regresaron a su hábitat natural, después de haber permanecido 51 años en cautiverio dentro del Centro de Crianza de tortugas gigantes “Fausto Llerena”, en Santa Cruz.

Hasta el año pasado no se sabía a qué isla ni a qué especie pertenecían. En la última década se realizaron estudios genéticos que permitieron conocer su origen. Gracias a estas investigaciones Galapagos Conservancy, junto a la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG) y el Ministerio del Ambiente (MAE) organizaron todos los operativos necesarios para devolverles su libertad.

Washington Tapia asesor científico de la DPNG, explicó que estas tortugas fueron las primeras residentes del Centro de Crianza. Alrededor de 1965, había familias que tenían tortugas gigantes como mascotas. Una vez que se formó el Centro, las personas dejaron a su animal de compañía en el mismo. Desde entonces permanecieron en un corral esperando ser liberadas a su hábitat natural: al oeste de la isla Santa Cruz, en el sector conocido como Cerro Gallina.

El Centro de Crianza tiene como objetivo criar y repoblar las islas con sus respectivas especies de tortugas gigantes. Sin embargo, “los cinco machos de la especie Chelonoidis porteri no cumplían con esta función”, explica Tapia. Entonces ¿Por qué no los liberaron antes? Hace 15 años recién fue posible realizar estudios genéticos en Ecuador, antes solo podían identificar a las especies por sus rasgos morfológicos. Tapia responde que era necesario conocer sobre su origen para que vuelvan al lugar donde nacieron.

Desde que se recogieron las muestras de sangre hasta obtener los resultados, transcurrieron 10 años de análisis, inversión y de asegurarse que los datos eran los correctos. Los estudios genéticos contribuyeron a conocer el origen de poblaciones en cautiverio tanto en Galápagos como en el Ecuador continental y otros lugares del mundo. "Los resultados nos han ayudado a completar el mapa genético de las tortugas de Galápagos", dijo Tapia en un comunicado del MAE.

Es así que “por primera vez se logra reintroducir individuos adultos y puros que estuvieron en cautiverio”, asegura Tapia. Sin embargo, aun quedan cuatro individuos más por ser liberados y que pertenecen al Sur de Isabela. “Se requiere de un helicóptero para poder trasladar a las tortugas. Debido a la falta de presupuesto no hemos podido liberar a los otros cuatro individuos, pues su hábitat de origen es mucho más lejos”, dice.

En esta ocasión, debido al peso de los individuos (350- 450 libras) el operativo requirió cuatro viajes de helicóptero para la reinserción de las cinco tortugas, de las cuales dos serán monitoreadas durante los próximos 10 años con un dispositivo de radiometría. Este monitoreo permitirá evaluar el éxito de la reinserción. Así informó un comunicado del MAE.

Para Walter Bustos, director del PNG “las tortugas que regresaron a su hábitat cumplirán con su papel fundamental como ingenieras del ecosistema y contribuirán a la restauración del entorno”.

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