14 de marzo de 2015 21:53

Los lentes inteligentes convertirán el ojo en un control de mando

Las lentillas ‘smart’ cambian  la forma típica de tomar muestras de sangre de diabéticos. Foto: AFP.

Las lentillas ‘smart’ cambian la forma típica de tomar muestras de sangre de diabéticos. Foto: AFP.

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Gabriel Flores
Redactor (I)

Pestañear un par de veces para encender las luces de la casa, prender el automóvil, tomar fotos o contestar el teléfono dejarán, en unos años, de ser actividades propias del campo de la ciencia ficción.

En el 2012, Google presentó a la Oficina de Patentes y Marcas de EE.UU. el proyecto para crear lentillas inteligentes. Son parecidas a los lentes de contacto tradicionales, pero con una diferencia: están copados de microchips que se adaptan a los movimientos del ojo.

La unión de distintos sensores de luminosidad, presión, temperatura, conductividad y campos eléctricos integrados y conectados entre sí serán los que permitan a las personas, en un futuro, controlar dispositivos electrónicos incorporados a alguna parte del cuerpo con unos cuantos guiños.

Los más comunes y con los que se han realizado las primeras pruebas son los relojes y pulseras inteligentes y los zapatos deportivos, que monitorean el estado de salud.

Estos sensores estarán unidos a un circuito y una fuente de energía situados fuera del campo de visión de la persona. Así se evitará que se produzca un daño en el órgano.

Esta interconexión permitirá que las lentillas no se conviertan en dispositivos autónomos, con capacidad de realizar procesos, sino en una especie de mando de control de otros dispositivos. Es decir, podrá ­reemplazar la función que cumplía el clásico control remoto de la televisión y, ahora también, el teléfono celular.

La combinación de los sensores dará lecturas precisas de la cantidad y duración de cada parpadeo. Las lentillas inteligentes tienen su antecedente en los lentes de contacto que Google desarrolló para pacientes que padecen de diabetes.

Cuando se conocieron fueron una sorpresa porque podían medir de forma automática el grado de glucosa en las
personas y transmitir los datos a un dispositivo como el teléfono celular.

Actualmente, los pacientes que sufren esta enfermedad se pinchan uno de sus dedos con una lanceta (aguja especial) para obtener una muestra de sangre y colocarla en un medidor de glucosa. El invento precisamente reemplazaba ese proceso doloroso e incómodo.

Google llegó a un acuerdo con la farmacéutica Novartis y su filial dedicada a la oftalmo­logía, Alcon para desarrollar este tipo de tecnología.

Los sensores no serán invasivos y permitirán medir el nivel de fluido lagrimal en el ojo y conectarlo a un aparato  médico a través de una conexión inalámbrica.

Las lentillas podrían funcionar en conexión con teléfonos inteligentes. Esto permitiría diseñar programas específicos para emitir alertas tempranas para cuando las condiciones del paciente no sean buenas.

Otra de las funciones de estas lentillas estará enfocada a los pacientes con presbicia, que era considerada una enfermedad incurable. Quienes la padecen no pueden enfocar y por tanto tampoco ver objetos cercanos. Los lentes inteligentes ayudarían a proporcionar una corrección de la visión y restaurar el autofoco natural del ojo, para que pueda distinguir lo que se encuentra próximo.

La ecuatoriana Carmen Almeida, especialista en Oftalmología, asegura que la cobertura de la córnea permite que este tipo de lentillas se adapten perfectamente al ojo.

Para que la tecnología que está desarrollando Google llegue al país se tendrá que esperar algunos años, sin embargo, Almeida rescata que sí existen avances tecnológicos que han ayudado a mejorar la salud visual de las personas. Uno de ellos es la cirugía de cataratas, que se hace con ayuda de la tecnología láser.

Antes, los pacientes después de la operación tenían que usar lentes de marco o de contacto. Ahora los lentes son colocados dentro del ojo. La ventaja es que tienen varias medidas. Estos lentes multifocales, luego de ser implantados, ayudan a corregir hipermetropía y astigmatismo .

Otro de los avances en esta área es el tratamiento del queratocono, una patología en la que -a criterio de Almeida- antes no había mucho que hacer. La opción casi exclusiva que tenían era colocar lentes de contacto que al final aumentaban
la medida en la visión.

Si el problema era grave, la única opción era el trasplante de córnea o queratoplastia.El trasplante de córnea también es una cirugía que ahora se realiza con láser, un avance tecnológico que ayuda a que no haya rechazo del paciente.

Si el queratocono no está avanzado existe la alternativa de colocar unos anillos intracorneales, que se colocan en el grosor de la córnea. Estos anillos mejoran la visión y evitan el progreso de la enfermedad.

Google ha hecho una apuesta por ‘e-health’, un término inglés que se refiere a los temas relacionados a la fusión del mundo digital y tecnológico y el cuidado de la salud.

Las lentillas inteligentes de Google podrían salir al mercado en cinco años. Esto ayudaría a cambiar la vida de 400 millones de personas en el mundo que ahora tienen enfermedades corregibles con esa tecnología, según Google. Además, materializa el reto científico de fabricar un ojo biónico.

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