5 de julio de 2015 20:43

Joyas étnicas van desde Otavalo a tiendas de moda del mundo

Miembros de la Asociación Pacaritambo muestran su propuesta de bisutería étnica. Los productos son vendidos hasta en 800 tiendas en Estados Unidos. Foto: José Mafla / EL COMERCIO

Miembros de la Asociación Pacaritambo muestran su propuesta de bisutería étnica. Los productos son vendidos hasta en 800 tiendas en Estados Unidos. Foto: José Mafla / EL COMERCIO

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Ana Cristina Alvarado

En ciudades como Nueva York, Washington o Boston, bisutería realizada por 12 mujeres otavaleñas cuenta una historia andina sobre herencia y diversidad cultural.

Collares, pulseras y aretes son algunos objetos que se realizan a mano, difundiendo las técnicas de elaboración ancestral entre los más jóvenes y recuperando símbolos que en el pasado fueron el medio para impartir conocimiento.


Mullos de semillas de la Amazonía y tagua -el marfil vegetal, originario de la Costa ecuatoriana- son los principales materiales en la elaboración de estos productos, que llegan hasta a 800 tiendas en EE.UU.


Símbolos como la chacana o cruz andina, el tumi -un instrumento que era utilizado en las ceremonias espirituales- y la tagua allpa -representación del Tahuantinsuyo- han viajado a través de collares de colores, cuidadosamente pulidos, que representan la alegría andina, y de mullos que hablan sobre el intercambio intercultural.


Hasta hace seis años, las artesanas que elaboran estas joyas andinas ganaban USD 4 diarios. En el 2008, mientras la estadounidense Amanda Judge investigaba -para su masterado en Desarrollo Económico- cómo las comunidades podrían salir de la pobreza de forma sustentable, descubrió que la realidad de estas mujeres, madres de familia o madres solteras, podría cambiar.


La principal razón por la que estas familias artesanas estaban estancadas en el círculo de la pobreza era que no tenían acceso a mercados rentables. Con el fin de combatir esto, nació Andean Collection, que encontró un espacio en más de 15 marcas reconocidas de venta al por menor en EE.UU., entre esas: Anthropologie, Donna Karan New York y Nordstrom.


Si bien Judge dio el primer paso, este grupo no tardó en entender que debía mirar hacia afuera para posicionar sus productos. En el 2010, la Asociación Pacaritambo fue fundada por Marcelo Farinango, un otavaleño que vivió más de 20 años entre EE.UU., Japón, Dubái, Malasia y Singapur.


El ahora presidente de esta agrupación trabajó en Expo Ecuador, que se encarga de promocionar al país en centros comerciales o sitios turísticos en distintos países.

Farinango quería aplicar en su ciudad el conocimiento que adquirió durante esta experiencia, con el objetivo de que a través de la unión se trabaje desde distintas áreas en la recuperación y difusión de saberes ancestrales.
La Asociación busca impulsar el turismo, la agricultura, el comercio justo y el turismo espiritual.

Pacaritambo involucra a 25 personas de Otavalo, Cotacachi e Ibarra.
 Con una estructura formal y sólida, el emprendimiento de bisutería se expandió y ahora llega a tiendas como Great Spirit Collection, en Nueva York, e Inca Golden, en Nuevo México.


El estilo de vida de las personas involucradas en este proyecto también cambió. Según el informe Andean Collection 2008-2012 Impact Report publicado en la cuenta Faire Collection, de Judge, las artesanas han incrementado sus ganancias en un 700%, sumando más de dos veces el salario básico.


Desde el hogar, junto a los hijos, sin tener que unirse al fenómeno que empuja a los miembros de comunidades indígenas a ir a trabajar en las ciudades, estas mujeres han sido empoderadas gracias a su trabajo y a sus tradiciones.
Los diseños para Andean Collection son exclusivos, así que las artesanas hacen sus propuestas para sus otros clientes.

Inés Arrango, miembro de la Asociación, cuenta que es un proceso en el que se juega con los colores y formas hasta obtener diseños satisfactorios, pero también reciben asesoramiento de Adina Farinango y Marta Lema, otavaleñas radicadas en EE.UU., que se inspiran en la cosmovisión andina y en el aporte cultural de otras etnias de Ecuador para crear objetos étnicos pero contemporáneos.

La tendencia étnica actual ha impulsado este trabajo y según Adina, en ciudades como Nueva York, donde hay alta diversidad cultural, agregar símbolos de su cultura convierte a los productos realizados por las artesanas en objetos únicos.
En Ecuador, estos productos están a la venta en la Asociación Pacaritambo, Otavalo. Los precios están entre los USD 10 y USD 150.

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