28 de agosto de 2016 10:21

Jess Wiener, la gurú que modificó la muñeca Barbie y el concepto de belleza

Jess Wiener es consultora estrella en Estados Unidos, asesora a marcas comerciales y gobiernos para que abandonen imágenes estereotipadas y le den confianza a las mujeres reales. Foto: Infobae

Jess Wiener es consultora estrella en Estados Unidos, asesora a marcas comerciales y gobiernos para que abandonen imágenes estereotipadas y le den confianza a las mujeres reales. Foto: Infobae

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Infobae - Red de Noticias Albavisión

Cuando Jessica Wiener tenía once años solía dormirse rezando. En sus oraciones pedía una sola cosa: "Que cuando me levantara en la mañana tuviera el aspecto de Barbie". Pero era una niña con el pelo castaño y enrulado, los ojos avellana y el cuerpo grande, y eso le mostraba el espejo al despertar.

Cuando creció, Jessica Wiener tuvo la oportunidad de cambiar a Barbie.

La fundadora de Talk to Jess (Habla con Jess), una consultora millonaria a la que recurren las empresas y hasta la Casa Blanca para hacer campañas o productos más amables para las mujeres y las niñas, lo contó a Infobae:

"Mi trabajo sobre Barbie consistió en ayudar a hacerla más cercana a las niñas del mundo de hoy. Sabíamos que la muñeca preocupaba a los padres por sus implicaciones sobre belleza —o que los padres se concentraban más en la crítica cultural de Barbie— que en las oportunidades de juego dinámico de las chicas".

¿Qué resultados produjo su asesoría?

A comienzos de 2016, Mattel reveló una evolución de la muñeca, que incluyó siete nuevos tonos de piel, tres nuevas formas de cuerpo, 24 peinados y 22 colores de ojos, lo cual representa a más niñas del mundo y ofrece una variedad más amplia de oportunidades de juego.

Un trabajo mundialmente conocido se asocia con más fuerza al nombre de Weiner, una emprendedora que es a la vez una autora — A Very Hungry Girl, Una niña con mucho apetito, y Life Does Not Begin 5 Pounds From Now, La vida no comienza dentro de 5 libras—, una emprendedora múltiple —su último proyecto la lleva, por primera vez, a América Latina: Guatemala—, una motivadora —ella prefiere la palabra activista— y una experta en temas de autoestima. Se trata de la famosa publicidad de Dove Real Women, que en castellano se conoció como Belleza real.

"En junio de 2005, Dove dio inicio a la segunda e icónica fase de la Campaña por la Belleza Real, con un anuncio en el que aparecían seis mujeres reales, con cuerpos y curvas de verdad", se lee en la web de la empresa. "Esta fase de la campaña fue creada para luchar contra el estereotipo de que sólo la delgadez es bella y dirigió a miles de mujeres a la web www.porlabellezareal.com para debatir sobre la belleza".

"He trabajado con Dove durante los últimos diez años como su Embajadora Global de Autoestima y uno de los primeros vislumbres claves que aplicamos a la campaña Belleza Real fue el hecho de que, en aquel momento, nuestras investigaciones mostraron que sólo el 2% de las mujeres del mundo se consideraban hermosas. Eso mostraba que un 98% de las mujeres no se describirían a sí mismas como hermosas. Es una estadística bastante impresionante".

Los nuevos modelos de Barbie, luego del asesoramiento de Jess Wiener

Los nuevos modelos de Barbie, luego del asesoramiento de Jess Wiener

¿En qué consiste su obra?

"Trabajé con el equipo de Dove para escibir y crear un curriculum para talleres de autoestima que se llevan a las escuelas, las comunidades y las organizaciones afines en todo el mundo. Durante la última década, hemos llegado a más de 19 millones de niñas con estos programas de autoestima. El impacto ha sido tremendo. Ha cambiado su elección de estudios universitarios, ha cambiado las trayectorias de sus carreras, ha contribuido a la ampliación de sus prácticas profesionales y a ayudado a que las madres sanen sus propias heridas de infancia".


Del dolor personal al éxito

"Supongo que mi insatisfacción con mi cuerpo y mi apariencia no era algo original, pero en el momento no noté que otras niñas se odiaran a sí mismas y odiasen su apariencia como yo la mía", escribió Wiener en A Very Hungry Girl. Desde pequeña le molestó que sus muslos se rozaran entre sí cuando caminaba —"era la devastación"— y llegó a obsesionarse con las medidas de las piernas de las muchachas en la escuela, si existía o no un espacio entre ellas.

Le llevó muchos años desvincular la apariencia del ser: "Como tú, soy una mujer en proceso, en obra, en la tarea de descubrir qué voy a hacer en la Tierra con mi tiempo precioso", concluyó. "Soy una hermana, una hija, una amante, una mejor amiga, una prima, una nieta, una mentora, una cheerleader, una estudiante, una activista, una buceadora en el alma, una jefa, una empleada, una comunicadora, una desconocida, una oreja, un abrazo y una participante de cada momento que creo".

"Si miro atrás, parece que mi vida ha estado moldeada perfectamente para que resultara así. Desde luego, no lo sabía mientras crecía".

¿A qué se refiere?

"Cuando niña tenía plena conciencia de que no me parecía a las que veía en la televisión o en las revistas. Tenía frenos en los dientes, el pelo oscuro y el cuerpo curvilíneo. Desde una edad temprana sentí curiosidad por encontrar una manera de contar mi historia, y la de otras muchachas que se sentían como yo. He perseguido esa curiosidad toda mi vida, pero luché con problemas sobre la imagen corporal y con trastornos de alimentación a lo largo de mi adolescencia. En la universidad viví un momento definitorio en mi vida cuando me encontré en una sesión de terapia de grupo con otras estudiantes que tenían desórdenes alimentarios".

¿Qué sucedió entonces?

"Supuse que sus vidas serían perfectas, bien por las formas de sus cuerpos, bien por sus situaciones sentimentales, bien por sus posesiones personales. Sin embargo, cuando todas nos sentamos en círculo compartimos la misma historia. Se trataba de la historia de una mujer joven que intentaba hallar su voz propia y su camino propio; curar las heridas de su travesía, y en lo ensencial convertirse en la versión de ellas mismas que querían ser. Eso me motivó para escribir obras de teatro sobre la imagen corporal, la primera de las cuales fue Wake Up World (Despierta, mundo)".


Al terminar la primera función, los espectadores no se movieron de sus asientos. Wiener salió a escena para hablar con ellos. Vio que algunas personas lloraban. Una muchacha rubia y delgada le dijo: "Escribiste la historia de mi vida"; si hubiera visto un marciano, no se habría sentido más asombrada. La chica era como Barbie. Y sin embargo, vivía el mismo dolor emocional que ella.

Entonces se propuso ganarse la vida con su propia compañía teatral. Viajó por todos los Estados Unidos para representar esa y otras obras, como Battered Souls (Almas magulladas), que representó en Colorado, seis meses después de la masacre en la escuela de Columbine, ante un público de estudiantes sobrevivientes. "Cargo esta mochila —dijo una chica con un bolso agujereado por los balazos— como un recuerdo de que mi mejor amiga murió. Las dos estábamos bajo una mesa. No sé por qué no morí yo". Sus textos, confirmó, tocaban a las personas.

De buscar a brindar ayuda

Se mudó a Hollywood para escribir libros y trabajar dentro de la industria del entretenimiento, pero encontró un desvío que la llevó a su trabajo actual en la publicidad y el marketing. De ese modo, muchas mujeres escuchan sus historias.

"Una carrera nació de mi propia recuperación", escribió Wiener en Life Does Not Begin 5 Pounds From Now. "¿Parezco gorda con esta ropa? no significa lo que tú crees que significa". Es una suerte de código, desarrolló: para pedir socorro, atención, afecto, aceptación. Pero tiene consecuencias extendidas: "La forma en que te sientes con respecto a tu cuerpo afecta tu vida entera. Impacta en tu salud, tu economía, tu familia, tus relaciones, tu carrera".

Ahora que no integra un grupo donde se discuten desórdenes alimentarios, adicciones, violaciones, tendencias suicidas, vergüenza y silencio, sino que inspira a muchas mujeres, ¿cómo se mantiene en contacto con los temas principales que las preocupan?

"¡Hablando con ellas! Puede que mi trabajo parezca distinto al que era hace 22 años, cuando comencé, pero todavía tengo los mismos valores centrales y creo que las relaciones no son sólo una clave para los negocios sino también para una vida exitosa. En lugar de encontrarme con mujeres en grupos de terapia o en la calle, ahora me comprometo con ellas de modo diferente".

¿Por ejemplo?

"Siempre estoy en contacto con las mujeres y las niñas que conozco en los eventos, ya sea cuando voy como oradora o como asistente. También soy una dinamizadora y una educadora, y allí donde voy en los Estados Unidos las conozco en mis talleres y mis clases. Por último también me conecto con ellas en el mundo entero mediante las redes sociales. Estas diferentes maneras de comunicarse son muy importantes porque las vidas y las historias de las mujeres tienen gran diversidad".

Wiener comenzó a hablar en distintos programas de televisión, como experta en autoestima: los de Tyra y Oprah entre ellos. Escribió también para el sitio de las mellizas Mary Kate y Ashley Olsen, dedicado a las adolescentes, y poco después la contactó Dove. El resto de la historia es conocido: es acaso la figura más importante en los Estados Unidos para desafiar desde dentro el mensaje de los medios, las empresas y la publicidad que hace daño a millones de mujeres en el mundo; para abrir espacios más inclusivos y positivos.

Sin confrontar: en colaboración

Análisis crítico, estudio de casos, acciones interactivas, consejería, solución de problemas: con esas herramientas, la directora general de Talk to Jess enseña a construir, cambiar y administrar los mensajes de las marcas globales con un objetivo ambicioso. "Mi misión es cambiar la manera en que nuestra cultura representa a las mujeres y a las niñas", explicó Weiner en su web. "Creo que si queremos cambiar la cultura, tenemos que asociarnos con quienes crean el mensaje".

Su estrategia adopta el poder del contacto —la historias personales, las experiencias de comunidades— antes que el del conflicto —la queja sobre las presiones injustas que sufren las niñas y las mujeres— como motores del cambio social. Además de trabajar con compañías grandes, Weiner es columnista de la revista Seventeen y profesora de la Escuela de Periodismo de la Universidad de California del Sur en Annenberg (USC); allí también integra la Iniciativa para el Cambio Social en Medios y Diversidad (MDSCI). La revista Forbes la ubicó entre una de las 14 Mujeres poderosas para seguir en Twitter.

"Todos mis grados universitarios (teatro, estudios de la mujer y clásicos) ayudaron a preparar y trazar el camino de mi carrera. El teatro me dio la oportunidad de explorar mi amor por la representación y de afinar mi exposición pública; los estudios de la mujer tocaron mi amor por los temas vinculados a las mujeres y el debate en torno a ellos; los clásicos me enseñaron a mirar la discusión pública de una manera diferente".

¿Cómo llegó a la idea de Talk to Jess?

"Mi especialización se centra en acercar las marcas a su público de verdad, en particular a las mujers y las niñas, con el mensaje y los entendimientos correctos. Me atrajo la idea de trabajar con las marcas porque tienen la lealtad de los clientes y un público amplio, y subyacen a buena parte de la cultura de nuestra vida cotidiana".

América Latina: el próximo paso


En Guatemala, el país con la disparidad de géneros más grande del hemisferio, Wiener se ha vinculado con Chispa Red de Acción que "crea y fomenta capital social para liberar el potencial de mujeres jóvenes y así catalizar el cambio transformacional", según la web de la organización dedicada a "crear una red poderosa de mujeres jóvenes que estén liderando y modelando el cambio cada día". Allí Talk to Jess inaugurará una escuela para niñas con el fin de promover la autonomía económica y personal de las jóvenes, evitar la maternidad adolescente, ampliar sus posibilidades de desarrollo profesional y de elección de la vida que quieren tener.

¿Cómo conoció la realidad de Guatemala y decidió abrirse a los países latinoamericanos?

"Mi esposo, quien nació en México, quería que nuestra filantropía y nuestra participación, como individuos, se orientara hacia América Latina. De casualidad estábamos en Guatemala de viaje con nuestros amigos de la organización She's the First para aprender más sobre los desafíos educativos que enfrentan las niñas, específicamente en las comunidades indígenas. Mientras estábamos allí supimos de otra organización, Starfish One on One, que se dedica a maximizar el potencial de las jóvenes para el cambio".

¿Qué harán con ellos y con Chispa?

"Vamos a construir una escuela para que las niñas indígenas aprendan las herramientas que necesitan para transformar sus vidas personales y su sociedad. Realmente nos tocó a mi esposo y a mí. Decidimos que no sólo dedicaríamos nuestro tiempo y nuestros recursos a colaborar con esta comunidad sino que también orienté mis donanciones corporativas a este programa. Y seremos coanfitriones del evento Chispas del Hoy, que se realizará en noviembre: una reunión de 3 días que Starfish organiza cada año, a la que invita a 100 jóvenes mujeres líderes de toda Guatemala para que debatan los temas de la educación de las niñas y su empoderamiento. Cada participante sale del encuentro investida de un papel comunicador para llevar a sus comunidades lo que aprendió y provocar el cambio".


Las redes sociales y el bullying contra las mujeres

Wiener ha sabido adaptarse e improvisar a lo largo de su carrera. Y sus años de desarrollo coincidieron con los de una transformación tremenda del espacio mediático: la popularización de internet y la omnipresencia de las redes sociales. Ella es muy activa en Twitter , Facebook e Instagram, sin por eso dejar de ser figura televisiva, escritora, oradora, empresaria. Todos los caminos que ha explorado van en la misma dirección, explicó: ayudar a que las mujeres y las niñas se sientan menos solas.

Usted creció en un mundo donde las niñas sufrían la discriminación y el ataque a la autoestima en los medios tradicionales. Hoy los desórdenes alimentarios también se estimulan desde internet y las redes sociales, y las niñas son nativas digitales. ¿Qué cambió?

"Las redes sociales han cambiado completamente el juego no sólo para la juventud de hoy sino también para las generaciones mayores. No podemos seguir el ritmo veloz con que se lanzan las nuevas plataformas sociales, y desafortunadamente allí se crea un ambiente nuevo para el bullying. Sí, el hostigamiento ha existido siempre, pero nuestras vidas digitales y sociales han cambiado el modo en que se lo realiza y en que los chicos están expuestos. Los niños y las niñas son increíblemente duros consigo mismos, y se comparan peligrosamente con una percepción de lo perfecto que en realidad no existe. Ahora no sólo están expuestos en la escuela: es algo que pueden vivir constantemente al usar sus dispositivos digitales".

¿Y es algo diferente, o una extensión de lo que ya se conocía?

Si bien he dicho que el sistema está roto y no existe una manera sencilla de arreglarlo, hay cosas que podemos hacer para fortalecernos y fortalecer a nuestros niños en el uso sabio de las redes sociales. Los padres pueden dialogar abiertamente con sus hijos sore el poder de las redes sociales y cómo ellos pueden difundir cosas positivas en internet.

¿Y los jóvenes mismos, que nacieron con estas tecnologías?

Las niñas y los niños también pueden asumir un papel en el cambio de ángulo. Parte del asunto es detenerse antes de publicar algo: consierar lo que se está por decir y el impacto que podría tener. Lo positivo de las redes sociales es que da una plataforma a todo el mundo. ¡Usémosla! Animemos a otras personas, celebremos aquello que nos da poder, compartamos con quienes nos siguen y vemos que hacen lo mismo. Es posible usar la voz digital para diseminar el bien, y si todos unimos nuestra energía para usarla así, podemos mover montañas cuando se trata de hacer cambios.

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