7 de julio de 2015 18:25

Jeannine Zambrano: ‘El arquetipo de macho alfa de Hollywood oprime y presiona a los hombres’

La catedrática guayaquileña Jeannine Zambrano dictó el curso Los hombres dorados de Hollywood y prepara un nuevo taller de apreciación de cine. Foto: Cortesía

La catedrática guayaquileña Jeannine Zambrano dictó el curso Los hombres dorados de Hollywood y prepara un nuevo taller de apreciación de cine. Foto: Cortesía

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Alexander García

Una visión a la masculinidad que impone el cine actual hollywoodense fue la que propuso en un reciente curso a cinéfilos la catedrática guayaquileña Jeannine Zambrano. Planteó la evolución del arquetipo masculino desde los “machos acicalados” de filmes como ‘Ocean’s Eleven’ a la perversión de ‘50 sombras de Grey’.

La máster en cine, que dirige desde 2004 talleres de apreciación cinematográfica, dictó en la galería NoMínimo (Samborondón) el curso Los hombres dorados de Hollywood.

Este jueves 9 de julio de 2015 inicia el taller de cuatro fechas “La puesta en escena de lo ‘bello’: La estética en el cine”, también en NoMínimo, con la guía de películas que han marcado hitos como ‘Taxi driver’, ‘Corre Lola corre’, ‘La gran belleza’ y ‘La mujer sin cabeza’.

Zambrano, amante del cine arte, habló con EL COMERCIO sobre la necesidad de estudiar también el cine comercial y abordar en los enfoques la cuestión de género.

¿En los cursos trata de abordar lo que pasa en la sociedad a través de las películas?

La apreciación del cine en las últimas décadas se ha ido haciendo cada vez más orgánica, holística y transdisciplinaria, entonces usted va a las universidades norteamericanas y se da cuenta que existen cursos con enfoque meramente estético o dramatúrgico, cursos sociológicos y políticos (donde se hace sociología a partir de las películas), cursos de inclinación psicológica o filosófica, clases donde se ve al cine dentro del cine y en relación con las otras artes. También existe el enfoque de género, que acabo de abordar en el curso sobre las masculinidades de Hollywood.

¿Existe toda una línea de análisis sobre las cuestiones de género?

Sí, fue algo que me sorprendió cuando fui a estudiar a Estados Unidos. En la primera clase a la que fui me ofrecieron un curso sobre Clint Eastwood y la construcción del macho de Hollywwod. A mí me extrañó porque yo venía de unos estudios literarios en la Universidad Católica de Guayaquil, donde el enfoque era mucho más clásico. Eso abrió una ventana para estudiar el arte desde todos estos puntos de vista. Teniendo en cuenta que el cine que es el arte más joven, pensemos que la literatura tiene siglos, el cine tiene un siglo y una década…

¿Por qué el título del curso, Los hombres dorados de Hollywood?

Porque son los prototipos míticos, deseados, constituidos como los hombres más fuertes, los más masculinos, los más seductores… Entonces les puse la connotación de dorado por el brillo que Hollywood les aplica y con el que los proyecta. Tratamos de analizar los arquetipos y estereotipos que se fabrican en función de unas tendencias culturales, y unas tendencias de marketing.

¿Qué visión de la masculinidad nos vende Hollywood?

La masculinidad, como la feminidad y como todo lo que tiene que ver con construcciones culturales, va cambiando a lo largo de las épocas. Una de las primeras conclusiones fue advertir cómo ha ido cambiando ese macho duro, al estilo John Wayne en un primer momento o Clint Eastwood, en los años setenta.

Y cómo se ha ido sofisticando y estilizando, se ha ido retocando con figuras como George Clooney y Brad Pitt, que hoy representan a unos machos acicalados, manicurados, pero que encierran de todas maneras el arquetipo del hombre independiente, fuerte a nivel físico y emocional. Representan al macho alfa, al hombre heroico que se enfrenta a todo para lograr su cometido, del seductor que con una sola mirada derrite a las mujeres.

¿Cambia la coraza pero no la esencia?

Es esa combinación la que hay que deconstruir cómo hacia fuera este hombre tiene una forma y una interrelación con las mujeres más sofisticada y sutil, pero internamente representa el mismo arquetipo de décadas atrás, que el cine de Hollywood construyó en los primeros años del siglo XX. Ese arquetipo se ha mantenido incólume.

¿Por qué es pertinente hacer este tipo de análisis?

Porque en ese proceso nosotros podemos ir entendiendo lo que la sociedad espera y cómo la sociedad oprime y presiona también a los hombres. El problema del género como una construcción rígida y una construcción de poder es que tanto las mujeres como los hombres somos oprimidos, la presión es para ambos lados. Para cada género se construye un arquetipo y a ese arquetipo todos tenemos que amoldarnos.

¿Obviamente también es difícil para el hombre llenar esas expectativas?

¡Imagínese! Mis estudiantes son en su mayoría mujeres y yo les digo imaginen lo que se espera del hombre y cómo llenan esas expectativas. Es un ideal imposible. El cine independiente sí ofrece unas miradas muchos más humanizadas, mucho más ricas, creativas y libres del hombre. Pero estudiamos el cine de Hollywood porque es el que marca los discursos del poder, de las empresas y de la publicidad, el discurso donde se juega el dinero, el que se nos impone hasta de manera inconsciente.

¿Por qué escogió estas películas en particular y analiza filmes como ‘Ocean’s Eleven’, ‘Drive’ o ‘50 sombras de Grey’?

Encontré grandes ensayos y estudios académicos sobre esas películas que ilustraban los arquetipos de la masculinidad. Siempre necesito tener una herramienta académica. Hay grandes estudios de las universidades norteamericanas sobre estas películas, incluida ‘50 sombras de Grey’, que es la más nueva.

¿En qué medida esa visión se va pervirtiendo?

Cada película va representando un estadio distinto del arquetipo masculino. Cuando entramos a ‘50 sombras de Grey’ nos damos cuenta de cómo con un disfraz de romance y de erotismo sofisticado, la película y la novela entregan una visión bárbara de dominación de un hombre sádico sobre una mujer masoquista.

El esquema más básico del predador y del depredado, que lo vemos en cuentos medievales que fueron recogidos por los hermanos Grimm. Ese esquema es el que reproduce esta novela, hay que poner una alerta roja, porque es justamente eso de lo que queremos escapar, lo que queremos superar. ‘Cincuenta sombras’ es la cúspide comercial del maltrato y la dominación.

¿Qué cree que pasaría en la realidad con personajes como los de ‘50 sombras’?

Hay mujeres que dicen: ‘A la mierda mi príncipe azul, yo quiero un Christian Grey’. Esos son los efectos destructivos de la dominación cultural de la que somos víctimas. Muchos psicólogos han escrito sobre ‘50 sombras’, una psiquiatra estadounidense escribió una carta a los adolescentes del mundo diciendo que una historia como esta en la vida real acabaría con un violador, con Anastasia Steele en una clínica o muerta.

Con ella como un ama de casa sometida que durante años recibe el abuso psicológico y físico de su marido, o con él en un psiquiátrico o en una cárcel. En la vida real estas historias terminan muy mal.

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