12 de septiembre de 2015 00:00

Recorrer Imbabura se torna más interesante a pedal

Los paseos en bicicleta se realizan, básicamente, por las zonas rurales de la provincia. Foto: José Mafla/ EL COMERCIO

Los paseos en bicicleta se realizan, básicamente, por las zonas rurales de la provincia. Foto: José Mafla/ EL COMERCIO

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José Luis Rosales
Redactor (I)

El viento fresco que acaricia el rostro, mientras se disfruta de la vista de la laguna de San Pablo y el volcán Imbabura es un valor agregado, que ofrece surcar en bicicleta por Otavalo. El trazado, que bordea un tramo del antiguo corredor ferroviario, que enlazaba al Valle del Amanecer con Quito, es una de las rutas que se sugieren para los amantes del pedal.

Otra opción es la que conecta a las lagunas de Mojanda y Otavalo. Además hay un circuito que atraviesa por el Pucará de Rey Loma, que tiene un árbol lechero en la cima; y baja hasta la cascada de Peguche. Esos son los sitios más conocidos.

El descenso que serpentea por el ramal férreo, de la primera propuesta, es una senda conocida por los aventureros que disfrutan de la naturaleza. El recorrido es ideal para los principiantes y de nivel medio.

A medida que se avanza se pueden observar detalles como los rayos del sol, que resplandecen sobre el espejo de agua del Imbakucha, como los kichwas Otavalo conocen a la cuenca del San Pablo.  Incluso, en un día despejado es posible mirar, a lo lejos en el sur, al inquieto volcán Cotopaxi.

El paisaje andino invita, en más de una ocasión, a hacer paradas para capturar las imágenes en fotografías o videos.
El recorrido parte desde San Agustín de Cajas, en el límite provincial entre Imbabura y Pichincha, y pasa por parcialidades indígenas como San Miguel, Caluquí y finaliza en la Estación del Tren de Otavalo.

Recorrer todo este circuito puede tomar entre dos y tres horas. Todo depende del ritmo con el que se tome la travesía.  En Otavalo hay agencias turísticas como Wanderlust (El Placer de Viajar, en español), que brindan este servicio.

Los viajeros pueden optar por el tour que tiene un costo de USD 30, por persona. Este paquete incluye el traslado en auto hasta el sitio de partida y retorno a la urbe, alquiler de bicicleta, acompañamiento de un guía y servicio de mecánica.

A los visitantes extranjeros les agrada realizar este tipo de recorridos, comenta Héctor Tipán, guía de Wanderlust.
Otro de los trayectos con más afluencia de participantes es el que rodea a la laguna de Cuicocha, en Cotacachi, y que concluye en el centro de Otavalo.

Quizá el mayor reto para los amantes de este tipo de ciclismo es descubrir nuevas rutas. Imbabura ofrece esta posibilidad.

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