23 de julio de 2017 00:00

La identificación genética de los restos de Bolívar

Los restos de Simón Bolívar fueron exhumados en 2010 en el Panteón Nacional. Se quería saber también si murió de tuberculosis, como se estableció en 1830.

Los restos de Simón Bolívar fueron exhumados en 2010 en el Panteón Nacional. Se quería saber también si murió de tuberculosis, como se estableció en 1830.

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Amílcar Tapia Tamayo* (O)

Pedro José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios, nació el 24 de julio de 1783. El momento de su bautismo, su primo el canónigo Juan Félix Jerez de Aristiguieta, le cambia el nombre de Pedro por el de Simón, en razón de un “extraño presentimiento…”.

Desde su muerte, acaecida el 17 de diciembre de 1830 en la Quinta de San Pedro Alejandrino, en Santa Marta, Colombia, han transcurrido muchos hechos históricos relacionados con sus despojos mortales, lo que desencadenó muchas dudas sobre la identidad del personaje que desde 1876 ha sido venerado en el Panteón Nacional de Caracas.

Estudios científicos realizados en el campo de la genética por Ramiro López Pulles, actual decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Central del Ecuador y presentados con ocasión de su ingreso a la Confraternidad Bolivariana de América, Capítulo Ecuador, revelan datos desconocidos sobre tan delicado tema.

Pulles, con singular prolijidad, presenta una cronología sobre la suerte del cadáver de Bolívar, cuyos restos, inicialmente, fueron objeto de violencia y absurdo sectarismo por parte de sus detractores, llegando al extremo de que en 1837 “profanadores, que en su odio al Libertador, hasta intentaron sacarlo (de su tumba) para lanzarlo al mar”. Esto luego de que en 1834 ocurriera el terremoto de Santa Marta que destruyó la Catedral. Ahí, el 20 de diciembre de 1830, el féretro “sin identificación” había sido colocado en una bóveda del panteón de la familia Díaz Granados al pie del altar de San José, en la nave derecha, con la instrucción de que no se señalara el nombre de Bolívar.

“A finales del año 1837, un rayo destruye la Catedral, el gobernador ordenó tapar la bóveda con escombros para evitar la profanación. El juez político de Santa Marta, Manuel Ujueta, se lleva el ataúd para su casa, mientras ordena una segunda fosa en la Catedral de Santa Marta. Nunca dijo cómo supo que era el de Bolívar, al cuarto día se colocó el ataúd en la nave derecha”.

“ El 24 de junio de 1839, el capitán Anastasio Márquez ordenó que se realice bajo la cúpula de la catedral una tercera fosa con una bóveda de mármol, colocando el ataúd y cubriendo la nueva fosa con una losa grabada con el nombre de “Bolívar” que fuera elaborada en los Estados Unidos. La losa decía: “ Bolívar, libertador de Colombia y Perú y fundador de Bolivia, dedícale este pequeño tributo un oficial del batallón rifles de la guardia. J. A. Márquez”; “la Curia de Santa Marta abrió la fosa para cambiar la losa, por otra sin nombre”.

Luego de estos hechos lamentables, los restos del Libertador finalmente fueron objeto de reconocimiento y gratitud. Tal es así que a partir de 1842, el Gobierno de Venezuela decide solicitar a Colombia el traslado de sus restos, que fueron finalmente depositados en la Catedral de Caracas el 23 de diciembre de ese mismo año.

El 28 de octubre de 1852 son transportados a la iglesia de la Santísima Trinidad de Caracas, conocido como Panteón Nacional, en donde reposan hasta nuestros días.

En el 2010 se realizó la exhumación del cadáver de Bolívar y se efectuaron por primera vez pruebas genéticas moleculares de algunos de sus huesos en diferentes laboratorios, como el de la Unidad de Estudios Genéticos y Forenses (UEGF) del IVIC, en donde se aisló el ADN de una muestra de hueso, utilizando la técnica de Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) para buscar ADN de una secuencia repetida en el cromosoma de la bacteria Micobacterium tuberculosis, sin que se encontraran resultados positivos.

“El 30 de agosto del 2010 se exhumaron las piezas dentales de las hermanas de Simón Bolívar, María Antonia y Juana, para comparar su ADN mitocondrial (ADNmt) con el del Libertador y confirmar que los restos que reposan en el Panteón Nacional eran auténticos”.

“Se decidió obtener el ADN de su hermana María Antonia, por ser la “única familiar de la que se tiene claridad sobre lo que se denomina la cadena de custodia”, es decir, “que ha estado enterrada en el mismo sitio y que efectivamente es la hermana del Libertador Bolívar. También se decidió extraer una pieza dental de la otra hermana, Juana”.

“Luego del estudio del ADNmt, uno de los datos más relevantes de la investigación que duró un año, fue el resultado de la evaluación genética, en la que se comprobó que una de las muestras del ADN de Bolívar no coincidía con la estructura ósea de una de sus hermanas. El estudio determinó que había coincidencia en el ADNmt con los restos de María Antonia Bolívar, que reposan en la catedral de Caracas, comprobando que corresponden a la hermana mayor de Simón Bolívar”.

“Sin embargo, el ADNmt de los restos que se presumían eran de su otra hermana, Juana Bolívar, los cuales reposan en la cripta de la Catedral de Caracas, no arrojaron coincidencia alguna, concluyendo que el cuerpo de quien se creía era Juana, no corresponde a la familia Bolívar”.

Los estudios finalmente señalaron que los restos que reposan en el Panteón Nacional de Caracas corresponden al Libertador Simón Bolívar, definiéndose además que la causa de su muerte fue por un “desequilibrio hidroelectrolítico” que se produce “cuando existen pérdidas elevadas de agua, sodio, bicabornato y potasio a través del intestino, causado en este caso por el exceso de enemas aplicados al Libertador por el Dr. Reverend”. Estas y otras son las conclusiones científicas a las que llega López Pulles.

*Canciller de la Confraternidad Bolivariana de América, Capítulo Ecuador.

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